Robinson Canó se despide del béisbol de Grandes Ligas con un legado inolvidable.

El béisbol mundial dice adiós a una de sus figuras más destacadas: Robinson Canó. Considerado en su momento la figura élite de los Yankees de Nueva York, Canó dejó una huella imborrable en la historia del béisbol profesional.

A lo largo de su carrera en las Grandes Ligas, Canó acumuló ocho selecciones al All-Star, un anillo de campeón, dos Guantes de Oro y cinco Bates de Plata. Su talento y consistencia en el campo lo llevaron a lograr cifras impresionantes: 335 jonrones, 2,639 hits y 1,306 carreras remolcadas, acompañadas de contratos que sumaron 262 millones de dólares.

Tras su paso inicial con los Yankees, Canó se trasladó a los Marineros de Seattle en busca de un mejor contrato, donde jugó durante cinco temporadas antes de regresar a Nueva York para integrarse a los Mets y cerrar su carrera profesional.

A pesar de su éxito en las Grandes Ligas, Canó nunca perdió el vínculo con el béisbol de su país. Siempre ha mostrado respeto y aprecio por la Liga Dominicana de Béisbol (LIDOM), jugando con las Estrellas Orientales de San Pedro de Macorís y representando a la República Dominicana en la Serie del Caribe. Su desempeño en el Clásico Mundial de Béisbol fue histórico, al consagrarse como Jugador Más Valioso cuando el país se coronó campeón de manera invicta.

En reconocimiento a su trayectoria, la Federación Nacional de Peloteros, presidida por Erick Almonte, ha decidido dedicarle el juego de Estrellas entre República Dominicana y Puerto Rico, que se celebrará el sábado 15 de noviembre a la 1:00 p.m. en el Citi Field de Nueva York. Personalidades del béisbol y peloteros retirados de ambos países acompañarán a Canó en lo que será su despedida oficial del béisbol estadounidense.

A sus 43 años, Robinson Canó se retira dejando un legado de excelencia, pasión y entrega, siempre defendiendo con orgullo los colores de su país y demostrando que el amor por el béisbol trasciende las fronteras.

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