La UCI desaconseja el uso de cetonas, pero no las prohíbe: crece el debate en el pelotón.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha reiterado su postura sobre el uso de suplementos alimenticios a base de cetonas en el ciclismo profesional: no los prohíbe, pero tampoco los recomienda. A través de un comunicado oficial emitido este lunes, el máximo organismo rector del ciclismo señaló que, según un estudio exhaustivo y de alta calidad, el consumo de cetonas después de la competición o entrenamientos intensivos no mejora la recuperación de los ciclistas.

“Dado que no existe ninguna prueba convincente de que los suplementos alimenticios a base de cetonas mejoren el rendimiento o la recuperación, la UCI no ve ninguna razón para utilizarlos”, expresó la entidad.

El comunicado añade que actualmente existe un consenso científico que respalda esta afirmación: las cetonas no tienen ningún efecto positivo en los esfuerzos de resistencia, lo que debilita su justificación dentro de los programas nutricionales de los equipos.

A pesar de que las cetonas no están prohibidas y son legales según las normas antidopaje actuales, su uso ha generado un debate constante dentro del pelotón profesional. Varios equipos de élite, como Visma-Lease a Bike, Soudal Quick-Step, Ineos Grenadiers y Alpecin-Deceuninck, han reconocido utilizar estos suplementos o mantener vínculos comerciales con empresas que los producen.

Sin embargo, su legalidad no ha calmado las críticas. El Movimiento por un Ciclismo Creíble (MPCC) ha denunciado públicamente el uso de cetonas, argumentando que ofrecen una ventaja artificial que pone en cuestión la ética deportiva, aunque esta postura no coincide con la evaluación científica presentada por la UCI.

Frente a las dudas y controversias sobre las cetonas, algunos equipos han comenzado a sustituir estos suplementos por productos más naturales, como el zumo concentrado de cereza. Equipos como Visma y Soudal ya han incorporado este jugo en sus rutinas de recuperación post-esfuerzo, respaldados por estudios clínicos que sugieren beneficios reales en la recuperación muscular.

Esta transición refleja una búsqueda constante por parte de los equipos de alternativas eficaces y éticas para mejorar el rendimiento de sus corredores dentro del marco legal y científico.

El ciclismo profesional continúa navegando entre la innovación nutricional y la integridad deportiva. Aunque las cetonas aún no están prohibidas, su eficacia es ampliamente cuestionada, y tanto instituciones como equipos parecen estar orientando sus estrategias hacia opciones más naturales y respaldadas científicamente. El debate, sin embargo, está lejos de cerrarse.

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