Manchester, Reino Unido — Un tribunal en el Reino Unido abrió este jueves una investigación sobre la muerte del ex campeón mundial de boxeo Ricky Hatton, quien falleció el pasado 14 de septiembre a los 46 años de edad. La audiencia, celebrada en el Tribunal Forense de Stockport, fue breve y quedó aplazada hasta el 20 de marzo de 2026.
El cuerpo del pugilista fue hallado en su domicilio en Hyde, Greater Manchester, por su apoderado y amigo de toda la vida, Paul Speak. Speak se dirigió a la casa de Hatton para llevarlo al aeropuerto, ya que el excampeón tenía previsto viajar a Dubái, donde planeaba hacer su regreso al ring en diciembre, tras más de una década alejado de las peleas profesionales.
Durante la audiencia, la forense principal de Manchester South, Alison Mutch, informó que la causa provisional de la muerte fue determinada como ahorcamiento. Mutch recalcó que el procedimiento legal iniciado es un paso necesario para avanzar hacia una investigación completa, que se desarrollará el próximo año.
La oficial de policía forense Alison Catlow señaló que Hatton fue visto por última vez por su familia el 12 de septiembre y que en ese momento parecía estar “bien”. No obstante, no se presentó a un evento al que debía asistir el día siguiente, lo que preocupó a sus allegados.
El fallecimiento de Hatton causó conmoción tanto en el mundo del deporte como entre el público general. Fanáticos llenaron las calles de Manchester durante el cortejo fúnebre realizado la semana pasada. El servicio se llevó a cabo en la catedral de la ciudad y contó con la presencia de destacadas figuras del deporte y la música, entre ellos Tyson Fury, Amir Khan, Wayne Rooney y Liam Gallagher, vocalista de Oasis.
La trágica noticia llegó apenas dos meses después de que Hatton anunciara su sorpresivo regreso al boxeo profesional, con una pelea programada en Dubái ante Eisa Al Dah. Su último combate había sido en 2012, cuando fue derrotado por Vyacheslav Senchenko.
Durante su carrera, Ricky Hatton se coronó campeón mundial en dos categorías: superligero y wélter, y enfrentó a figuras de la talla de Kostya Tszyu, Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao. Fuera del cuadrilátero, Hatton fue abierto sobre sus luchas con la salud mental, un tema sobre el que habló en múltiples ocasiones.
Tras su muerte, la familia del exboxeador emitió un comunicado en el que afirmaba que Hatton se encontraba “en un buen lugar” y “emocionado por el futuro”.
La comunidad del boxeo y sus seguidores continúan de luto por la pérdida de una de las figuras más queridas del deporte británico.