Fallece Mike Greenwell, exgrandeliga y emblemático jardinero de los Medias Rojas, a los 62 años.

El béisbol estadounidense lamenta la pérdida de Mike Greenwell, exjugador de Grandes Ligas y miembro destacado del Salón de la Fama de los Medias Rojas de Boston, quien falleció a los 62 años. En agosto pasado, se dio a conocer que Greenwell enfrentaba un diagnóstico de cáncer medular de tiroides, según informó Emma Healy del Boston Globe.

Nacido en Kentucky y criado en Florida, Greenwell fue apodado “Gator” debido a su afición por la lucha libre con caimanes en su juventud. Fue seleccionado por los Medias Rojas en 1982 y, salvo una breve experiencia en Japón, desarrolló toda su carrera en la franquicia de Boston.

Ascendido a las Grandes Ligas en 1985, Greenwell tuvo una temprana participación que contribuyó al histórico camino de los Medias Rojas hacia la Serie Mundial en 1986. Aunque jugó solo 31 partidos en la temporada regular, fue parte esencial del equipo que derrotó a los Angelinos en la Serie de Campeonato de la Liga Americana antes de caer en siete juegos ante los Mets en la Serie Mundial. En esa postemporada, Greenwell tuvo seis apariciones al bate, con un sencillo y una base por bolas.

Su consolidación llegó en 1987, disputando 125 partidos y jugando en ambas esquinas de los jardines. Ese año conectó 19 jonrones y firmó una impresionante línea ofensiva de .328/.386/.570, lo que le valió el cuarto lugar en la votación al Novato del Año de la Liga Americana.

El punto culminante de su carrera fue la temporada de 1988, cuando se estableció como el jardinero izquierdo titular de Boston y brilló con un promedio de bateo de .325, un OBP de .416 y un slugging de .531. Conectó 22 jonrones y robó 16 bases, siendo seleccionado por primera vez al Juego de Estrellas y finalizando segundo en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, solo detrás de José Canseco, quien ese año hizo historia con la primera temporada 40/40.

Aunque los Medias Rojas ganaron la División Este de la Liga Americana, fueron eliminados en la Serie de Campeonato por los Atléticos de Oakland. Greenwell más tarde expresó su descontento por no haber recibido el MVP, especialmente tras las revelaciones del uso de esteroides por parte de Canseco.

Durante los años siguientes, Greenwell mantuvo un rendimiento sólido, con promedios de bateo cercanos a .300 y produciendo consistentemente jonrones y robos de base. Sin embargo, lesiones afectaron su desempeño en la década de los 90, lo que lo llevó a una breve estancia en Japón con los Hanshin Tigers en 1997, donde una nueva lesión precipitó su retiro definitivo.

En total, Greenwell disputó 1269 partidos de temporada regular con los Medias Rojas, acumulando 1400 imparables, 130 jonrones, 275 dobles, 38 triples, 657 carreras anotadas y 726 impulsadas. Su promedio de por vida fue un destacado .303/.368/.463. Fue seleccionado dos veces al Juego de Estrellas y ganador de un Bate de Plata.

Mike Greenwell deja un legado imborrable en la historia de los Medias Rojas y el béisbol, recordado no solo por su talento en el terreno, sino también por su espíritu competitivo y su apodo icónico, “Gator”.

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