Los Yankees sobreviven: errores de Toronto y jonrones de Judge y Chisholm cambian el rumbo de la serie.

Cuando todo parecía encaminado hacia una barrida de Toronto y su primera Serie de Campeonato de la Liga Americana en casi una década, los Azulejos colapsaron en el peor momento. Dos errores defensivos y un par de batazos demoledores bastaron para que los Yankees de Nueva York resucitaran y se mantuvieran con vida en la postemporada.

Con una remontada de cinco carreras, Nueva York se impuso 9-6 la noche del martes en el Yankee Stadium, apoyado en jonrones clave de Aaron Judge y Jazz Chisholm Jr., y en fallos decisivos de Isiah Kiner-Falefa y Addison Barger, que le abrieron la puerta al despertar ofensivo del equipo local.

La serie divisional de la Liga Americana, que Toronto lideraba 2-0 y ganaba 6-1 en el tercer inning del Juego 3, ahora se extiende al menos un día más. Los Yankees obligan así un Juego 4 este miércoles por la noche en el Bronx.

El guion inicial era perfecto para Toronto. Vladimir Guerrero Jr. conectó un jonrón de dos carreras en la primera entrada ante Carlos Rodón, ampliando su extraordinario rendimiento en la serie: batea .693 (8 de 13) con tres cuadrangulares y ocho impulsadas. Los Azulejos tomaron ventaja de 5-0 y parecían encaminados a cerrar la serie.

Pero todo se desmoronó en la parte baja del tercer inning. Con dos outs, el campocorto Kiner-Falefa no pudo manejar un rodado de Ben Rice: la pelota golpeó su guante, luego el pecho y terminó en el suelo. Al intentar recogerla, la pateó accidentalmente, permitiendo que Rice llegara quieto. Acto seguido, Giancarlo Stanton conectó un sencillo productor para acercar a los Yankees 6-3.

El verdadero punto de quiebre llegó en la cuarta entrada. Con un out y sin corredores, Addison Barger—quien había ingresado como emergente—falló una atrapada de rutina en territorio de foul, dejando vivo a Austin Wells. Poco después, Aaron Judge, con cuenta de 0-2, conectó un jonrón de tres carreras ante una recta de 99.7 mph de Louis Varland, empatando el juego 6-6.

El batazo no solo igualó las acciones, también fue histórico: según MLB Statcast, fue el primer cuadrangular conectado desde 2008 a una recta de al menos 99 mph lanzada 1.2 pies adentro del centro de la zona de strike.

La voltereta se consumó en el quinto episodio, cuando Jazz Chisholm Jr. castigó otra recta de Varland —esta vez de 99.4 mph— y la envió al segundo nivel del jardín derecho, poniendo arriba a Nueva York 7-6. El relevista de Toronto ni siquiera miró el vuelo de la pelota: bajó la cabeza en cuanto salió del bate.

El desánimo de los Azulejos se reflejó en una jugada simbólica en el sexto inning: Anthony Santander se lanzó sin éxito por una línea de Cody Bellinger, falló la atrapada a mano limpia y quedó tendido boca abajo en el jardín derecho, mientras la pelota seguía hasta la franja de advertencia y Bellinger se acreditaba un doble.

Toronto desperdició una ventaja de cinco carreras en postemporada por primera vez desde el 3 de septiembre de 2024, cuando cayó ante Filadelfia, según Elias Sports Bureau.

La serie, que pudo terminar anoche, ahora sigue viva. Los Yankees han tomado aire, y la presión se traslada completamente al dugout canadiense, que deberá reponerse rápido para evitar lo que sería una histórica remontada.

Juego 4: Miércoles por la noche, Yankee Stadium. Si Nueva York empata la serie, todo se definirá en un decisivo Juego 5 en Toronto.

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