SANTO DOMINGO.- La 48ava edición de la Copa Naco Internacional de Judo 2025 promete ser un evento inolvidable, con la participación de más de 570 atletas provenientes de siete países y clubes tanto del interior como del Distrito Nacional. La justa se llevará a cabo este sábado 11 y domingo 12 de octubre en el Polideportivo Tony Barreiro, ubicado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Mario Álvarez Soto, presidente de la Junta Directiva del Club Naco y reconocido inmortal del deporte, destacó durante una rueda de prensa la importancia histórica de este torneo, catalogándolo como uno de los eventos más emblemáticos de la entidad. Álvarez Soto, acompañado por los directivos Miguel Them, Luis Brea y Manuel Coronado, director de Deportes, enfatizó el apoyo institucional y pidió a los atletas respetar a sus rivales, “sin anteponer la amistad a la competencia”.
El torneo, dirigido técnicamente por el inmortal del judo Juan E. Chalas, contempla competencias en todas las categorías, desde niños hasta adultos, garantizando una fiesta deportiva para todas las edades. Además, Chalas anunció que durante el certamen se rendirá un merecido homenaje a María Altagracia Nín Castillo, una destacada colaboradora y apasionada promotora del judo en el Club Naco.
Entre las delegaciones internacionales confirmadas se encuentran representantes de Estados Unidos, Puerto Rico, Costa Rica, Ecuador, Chile, Cuba y Uruguay, que aportarán más de 120 atletas a la competencia, confirmando el carácter internacional y competitivo del evento.
Por su parte, Vladimir Aracena, presidente de la Asociación de Padres de Judo, señaló que la organización se encuentra en sus etapas finales y resaltó el compromiso de las familias para que la Copa sea todo un éxito. Mientras tanto, Gilberto García, presidente de la Federación de Judo, reconoció la trayectoria de casi cinco décadas del torneo y valoró el trabajo conjunto de la directiva, entrenadores, padres y atletas.
La Copa Naco Internacional de Judo 2025 no solo será una contienda deportiva, sino también una oportunidad para fortalecer la hermandad y el crecimiento de este deporte en la región, uniendo países, generaciones y atletas en un ambiente de respeto y alta competencia.