Santo Domingo. — Con más de tres décadas de vida dedicadas al baloncesto, Edgar Sosa ya comienza a mirar hacia el futuro, visualizándose en un rol distinto, pero siempre conectado al deporte que ha sido su pasión desde los cinco años.
En una conversación con Diario Libre, el veterano armador dominicano reveló que contempla la posibilidad de convertirse en entrenador cuando llegue el momento de colgar los tenis. «Ahora mismo no sé si la vida me va a llevar a ser entrenador de baloncesto, pero si me llega esa oportunidad, claro que lo consideraría», expresó.
Sosa, quien ha sido parte fundamental de la selección nacional en años anteriores, asegura que cuenta con las herramientas necesarias para dar ese salto. «Sí, creo que lo puedo hacer. Con todo lo que he aprendido, con todos mis coaches, creo que lo puedo hacer», afirmó con convicción.
Aunque desea crecer como ser humano y explorar nuevas facetas en su vida adulta, reconoce que el baloncesto siempre será una parte inseparable de su identidad.
El experimentado jugador también valoró el buen momento que vive la selección nacional en la posición de armador, destacando el impacto de Andrés Feliz y Jean Montero. Sosa no escatimó elogios para ambos, a quienes ve con gran potencial de cara al futuro del baloncesto dominicano.
«Lo único que les puedo decir es que sigan haciendo las cosas como hasta ahora, porque eso los ha colocado en la posición de representar a nuestro país», dijo.
Sosa aconseja a los jóvenes talentos mantener la humildad y la disciplina, elementos que considera clave para una carrera exitosa y duradera, especialmente en el exigente entorno del baloncesto internacional.
Mientras contempla su futuro fuera de las canchas, Sosa sigue activo como jugador profesional. Recientemente firmó contrato para regresar a Irán, país en el que ya tuvo una experiencia en 2015.
Su último compromiso fue con el club Rafael Barias en el Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional, donde promedió siete puntos y 2.8 asistencias en 22 minutos por partido en cuatro encuentros.
Aunque el retiro no parece inminente, Sosa ya da señales claras de estar preparando el terreno para una transición que lo mantenga cerca del deporte que lo ha acompañado toda su vida.