CHICAGO — La espera de siete años para un juego de postemporada en Wrigley Field valió la pena para los aficionados de los Cachorros de Chicago, que celebraron una electrizante victoria 3-1 sobre los Padres de San Diego en el Juego 1 de la Serie del Comodín de la Liga Nacional. Un par de jonrones consecutivos de Seiya Suzuki y Carson Kelly en la quinta entrada marcaron la diferencia y encendieron la euforia en el histórico estadio del Norte de Chicago.
Con el viento soplando hacia adentro y las sombras dificultando la visibilidad, la ofensiva no fue tarea fácil en el diamante. Pero Suzuki logró imponer su poder con un cuadrangular proyectado a 424 pies y una velocidad de salida de 112.2 mph frente al derecho Nick Pivetta. Un lanzamiento después, Carson Kelly conectó su propio bambinazo, sellando un rally de dos carreras que puso a los Cachorros al frente de manera definitiva.
Estos jonrones representaron la primera ocasión desde la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 2016 en que Chicago conecta cuadrangulares espalda con espalda en postemporada. En aquel entonces, Miguel Montero y Dexter Fowler fueron los protagonistas ante los Dodgers, un recuerdo imborrable para la afición, que encontró un eco emocional en la gesta de este martes.
Para Suzuki, el momento fue especialmente significativo. El jardinero japonés había terminado la temporada regular encendido, con cinco jonrones en sus últimos cuatro encuentros, y mantuvo ese ritmo al convertirse en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en abrir una postemporada con una racha de cuatro juegos conectando cuadrangulares.
“Vi videos de grandes momentos en la historia de este equipo y quería ser parte de eso”, comentó Suzuki antes del juego. Su actuación le otorgó a los fanáticos un nuevo recuerdo digno de repetir.
Más allá del poder ofensivo, la defensa también jugó un papel fundamental. Dansby Swanson fue clave en el infield con dos jugadas sobresalientes que evitaron carreras de los Padres. En el segundo inning, frustró una posible anotación de Xander Bogaerts con un fildeo espectacular a su derecha. Dos entradas más tarde, corrió hacia el jardín central y atrapó una pelota por encima del hombro, negándole un imparable productor a Ryan O’Hearn.
El abridor zurdo Matthew Boyd lanzó 4.1 sólidas entradas, permitiendo una sola carrera antes de entregar el juego al bullpen. Daniel Palencia, Drew Pomeranz, Andrew Kittredge y Brad Keller se combinaron para mantener a raya a San Diego en el resto del compromiso, asegurando la victoria para Chicago.
Por los Padres, los dominicanos Fernando Tatis Jr. y Manny Machado no pudieron aportar a la ofensiva, combinándose para irse de 7-0 en la jornada. El equipo de San Diego ahora enfrentará la presión de ganar el segundo juego de la serie, que continuará este miércoles a las 3:08 de la tarde.
Con la serie al mejor de tres, los Cachorros dieron el primer golpe y se colocaron a una sola victoria de avanzar a la siguiente ronda, impulsados por la magia de octubre en Wrigley Field y un público que hizo sentir su presencia desde el primer lanzamiento.