José Ramírez lidera una remontada histórica en Cleveland: el alma de unos Guardianes rumbo a playoffs.

El antesalista dominicano acumula más del 60 % de las WAR ofensivas del equipo, que ha revertido una desventaja de 15.5 juegos para acercarse a una de las mayores gestas en la historia de las Grandes Ligas.

En una ciudad acostumbrada a presenciar hazañas deportivas de figuras legendarias como LeBron James, Jim Brown y Bob Feller, José Ramírez se está ganando un lugar inmortal. El dominicano de Baní no solo es el motor ofensivo de los Guardianes de Cleveland, sino el rostro de una de las remontadas más sorprendentes en la historia de las Grandes Ligas.

El equipo de Ohio, que llegó a estar a 15.5 juegos del primer lugar de la División Central de la Liga Americana a principios de julio, ha logrado una recuperación que roza lo épico. Con 17 victorias en sus últimos 19 compromisos y tras desplazar a los Tigres de Detroit de la cima, los Guardianes están a las puertas de completar la mayor remontada desde que se instauró el formato divisional en 1969.

Y todo esto ha sucedido con un protagonista claro: José Ramírez.

Según Baseball-Reference, el antesalista suma 5.7 de las 9.3 bWAR ofensivas que acumula el equipo, lo que representa un impactante 61.2 % del total. Para ponerlo en contexto, Aaron Judge, firme candidato al MVP de la Liga Americana, representa apenas el 30 % de las WAR ofensivas de los Yankees.

Con el bate, “La Para” ha sido una amenaza constante: .284 de promedio, 30 cuadrangulares, 40 bases robadas, 33 dobles, 101 carreras anotadas y 84 remolcadas. Su OPS de .867 y su OPS+ de 138 lo colocan entre los jugadores más productivos de todo el circuito.

Cuando se elimina su contribución del análisis, la línea ofensiva del resto de los Guardianes cae a .219/.289/.357, con un OPS de .646, cifras peores incluso que las de los Piratas de Pittsburgh, el equipo con peor ofensiva de la MLB.

El pasado 1 de septiembre, Cleveland aún se encontraba a 10.5 juegos del primer lugar. Pero la racha negativa de los Tigres —que han perdido ocho juegos consecutivos— y la racha triunfal de los Guardianes ha cambiado por completo el panorama.

Desde el 5 de abril hasta mediados de septiembre, Detroit se mantuvo líder o colíder de la división. Pero Cleveland tomó el control definitivo al vencerlos en la serie particular, lo que le permite controlar su destino de cara a octubre.

Ni siquiera el escándalo de apuestas que involucró a dos lanzadores dominicanos del equipo, Luis Ortiz y Emmanuel Clase, logró frenar el impulso del club.

De culminarse la hazaña, los Guardianes superarían la icónica remontada de los Yankees de 1978, cuando vencieron una desventaja de 14 juegos para coronarse campeones del Este de la Americana. Hoy, Cleveland aspira a hacer historia no solo por la magnitud del repunte, sino por hacerlo liderados por un jugador que ha cargado con el peso de una alineación entera.

La gesta no ha pasado desapercibida. Esta semana, The Wall Street Journal dedicó un amplio reportaje a Ramírez bajo el titular: “La superestrella anónima detrás de la mayor remontada en la historia del béisbol”, destacando su silenciosa pero arrolladora influencia.

En una franquicia con nombres grabados en la memoria colectiva de la ciudad, como el de Bob Feller, la actuación de José Ramírez en 2025 podría asegurarle un lugar entre los íconos. Quizá incluso una estatua en el Progressive Field.

Por ahora, mientras Cleveland se acerca a los playoffs con el viento a favor, todo apunta a que la historia se está escribiendo con acento dominicano.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp