Santo Domingo. – La familia Bonetti Guerra destacó este fin de semana la labor social y deportiva que por más de seis décadas ha desarrollado el Club Mauricio Báez en favor de la juventud dominicana, especialmente en el populoso sector de Villa Juana, donde la entidad tiene su sede.
Durante un emotivo acto conmemorativo por el 62 aniversario del club, celebrado con un desayuno que reunió a dirigentes deportivos, atletas y personalidades ligadas al desarrollo comunitario, los hermanos José Miguel y Roberto Bonetti Guerra fueron reconocidos por su constante apoyo al crecimiento del club y la barriada.
“Queremos destacar la labor que ha realizado el Club Mauricio Báez en favor de la juventud, donde nuestra familia siempre ha estado presente en colaborar, pues creemos en el trabajo que están realizando”, expresó José Miguel Bonetti Guerra, quien habló en nombre de su familia durante el acto.
El Club Mauricio Báez, fundado en 1963, ha sido un bastión de desarrollo deportivo, educativo y social en Villa Juana. A través de la Sociedad Industrial Dominicana (hoy Grupo SID), los Bonetti Guerra apoyaron desde sus inicios a un grupo de jóvenes soñadores que veían en el deporte y la organización comunitaria una vía para transformar su entorno.
“Qué inspirador resulta mirar atrás y recordar aquella cancha de tierra y ver en lo que se ha convertido hoy. Este es el resultado de la vocación de ciudadanos íntegros, la cual se proyecta por toda Villa Juana y se dispersa por todo el país”, manifestó José Miguel, visiblemente emocionado al evocar sus inicios junto a su hermano Roberto y Leo Corporán, figura clave en la historia del club.
Durante su discurso, Bonetti también recordó las conversaciones de juventud con Corporán, hoy presidente advitam y asesor del Club Mauricio Báez, y cómo desde aquellos momentos ya se vislumbraba el impacto positivo que tendría la organización en la comunidad.
“Esta es una historia tejida por los años. Felicidades al Mauricio Báez por su entrega”, concluyó Bonetti.
Por su parte, Leo Corporán destacó la generosidad de la familia Bonetti Guerra, quienes desde los primeros días del club apoyaron sin reservas las necesidades del barrio, confiando en el potencial de los jóvenes y el valor del trabajo comunitario.
El desayuno conmemorativo fue una oportunidad no solo para celebrar los logros del Club Mauricio Báez, sino también para rendir homenaje a quienes han sido pilares fundamentales en su trayectoria. La dedicatoria a los hermanos Bonetti Guerra fue un reconocimiento a décadas de compromiso social y empresarial con Villa Juana y con el país.