El fútbol portugués acaba de dar la bienvenida a un nuevo protagonista: Pablo Rosario, el mediocampista dominicano de 28 años que se ha convertido en el primer jugador de República Dominicana en fichar por el Oporto. El club portugués confirmó el acuerdo con el OGC Niza de Francia por una cifra aproximada de 3,75 millones de euros, un movimiento que refuerza su medio campo y marca un hito para el fútbol dominicano.
Nacido en 1997 en los Países Bajos, hijo de padres dominicanos, Pablo Rosario mostró desde muy joven un talento prometedor. Comenzó su formación en el AVV Swift y luego pasó por las divisiones inferiores del Feyenoord y DWS. Fue catalogado por algunos medios como el “próximo Ronaldo” en sus inicios, una presión que el joven futbolista supo manejar.
En una decisión crucial para su desarrollo, Rosario eligió unirse a las categorías juveniles del Ajax en 2010, uno de los grandes semilleros del fútbol europeo. Allí, bajo la dirección de Orlando Trustfull en la selección sub-16, dio sus primeros pasos firmes hacia el profesionalismo.
Su debut en la segunda división holandesa llegó en 2015 con el Almere City, club vinculado al Ajax. Solo un año después, dio un salto importante firmando un contrato por cuatro temporadas con el PSV Eindhoven, uno de los equipos más destacados de los Países Bajos. En el PSV, Pablo Rosario tuvo su momento de gloria al conquistar la Eredivisie 2017-2018 y anotar su primer gol en la UEFA Champions League en un partido contra el Inter de Milán en 2018.
En 2021, el mediocampista dio el salto al fútbol francés con el OGC Niza, donde disputó 126 partidos oficiales y anotó sus primeros cuatro goles con el club en la temporada 2024-2025. Su desempeño constante y su versatilidad en el medio campo llamaron la atención del Oporto, que finalmente cerró su fichaje esta temporada.
Además de su trayectoria en clubes europeos, Pablo Rosario también es internacional con la selección nacional de República Dominicana, tras haber tenido una aparición con la selección de Países Bajos. Su llegada al Oporto no solo representa un paso importante en su carrera, sino que también es un motivo de orgullo para el deporte dominicano, abriendo camino para futuras generaciones en Europa.
Con la camiseta número 13, Rosario inicia una nueva etapa en un club con gran historia en el fútbol europeo, listo para demostrar que su talento y esfuerzo pueden trascender fronteras.