Norma Díaz: El alma inmortal del béisbol en Los Mina.

Santo Domingo Este.– A sus 95 años, doña Norma Díaz no solo sigue de pie, sino que sigue soñando. El tiempo ha plateado su cabello y el cuerpo acusa el paso de los años, pero su espíritu se mantiene encendido con la misma fuerza que hace más de medio siglo, cuando decidió dedicar su vida al béisbol y a la formación de jóvenes en el populoso sector de Los Mina.

Desde 1969, cuando fundó la Liga Deportiva Norma Díaz, esta incansable mujer ha sido madre, mentora y guía de generaciones de atletas dominicanos. Su compromiso con el deporte ha sido tan firme que ni el Parkinson ni los estragos del tiempo han logrado alejarla del estadio de la Escuela Juan Bautista Zafra, en el sector Pidoca, su segunda casa.

Agradezco a Dios todo lo que he podido hacer a través del béisbol por niños y jóvenes”, dice con una sonrisa cargada de orgullo. “El que siembra en buena tierra cosecha buenos frutos”, agrega, al recordar a los cientos de muchachos que han pasado por su liga, muchos de los cuales han llegado a ser profesionales, mientras otros lucen con orgullo sus anillos de graduación.

Entre los nombres que se han formado en su liga están figuras como Michael Martínez, Sergio Alcántara, Silvio de la Rosa, Ignacio Javier, Pintacora de los Santos y Luis Lora, todos ejemplos vivos del impacto que ha tenido su trabajo.

Norma no solo fue la primera mujer en fundar una liga de béisbol en el país, sino que también creó un equipo de softball femenino, rompiendo barreras en un mundo tradicionalmente dominado por hombres. Su dedicación le ha valido numerosos reconocimientos, pero hay un anhelo que aún no ha podido cumplir: ser exaltada al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.

En mi carrera he recibido muchos reconocimientos, sin embargo, sería un momento inolvidable para mí y mi familia que me lleven al Pabellón de la Fama”, dice con un dejo de nostalgia.

La «madre del deporte de Los Mina» insiste en que su trayectoria tanto como atleta como propulsora del deporte merece ser reconocida a ese nivel. “Estar al lado de los grandes deportistas sería uno de los buenos legados que le dejaré a la juventud del país y de mi amada Los Mina”, expresa.

En medio de su historia, doña Norma no olvida agradecer a quienes han respaldado su causa. Destaca el apoyo de Alberto Rodríguez, director del Instituto Nacional de Educación Física (INEFI), por la reparación de sus instalaciones, y de Kelvin Cruz, ministro de Deportes, por su constante disposición a colaborar.

Nuestra institución siempre estará agradecida por esos gestos”, afirma junto a su hijo Héctor, quien también ha sido un soporte fundamental en la continuidad del proyecto.

En una República Dominicana donde muchas veces los valores se desvanecen, el ejemplo de Norma Díaz se agiganta. Es testimonio viviente de que el deporte puede transformar vidas y comunidades. Su swing aún es fuerte, su voz firme y su amor por el béisbol, eterno.

El país le debe más que un reconocimiento: le debe la inmortalidad. Y ella, con humildad, sigue esperando.

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