Tacoma, Washington. – La noche del domingo 17 de agosto estuvo marcada por un episodio lamentable y poco común en el béisbol profesional, luego de que el jardinero dominicano Víctor Robles fuera expulsado de un juego de rehabilitación en Ligas Menores tras protagonizar una insólita riña al lanzar su bate hacia el lanzador rival.
El incidente ocurrió durante el encuentro entre Tacoma Rainiers, filial Triple A de los Seattle Mariners, y Las Vegas Aviators, equipo asociado a los Oakland Athletics. Robles, quien se encuentra en proceso de recuperación tras una dislocación en su hombro izquierdo ocurrida en abril, perdió el control en la parte alta de la tercera entrada luego de una jugada que consideró peligrosa.
Con dos corredores en base y su equipo abajo 2-0 en la pizarra, Robles se disponía a batear cuando el primer lanzamiento del pitcher Joey Estés pareció dirigirse hacia su brazo derecho. Aunque el contacto no se concretó y el umpire decretó que no fue pelotazo debido a un medio swing del dominicano, este reaccionó con furia.
El jardinero dejó caer su bate, lo recogió y, sin mediar palabras, lo arrojó directamente al montículo en dirección al lanzador. La acción provocó que ambas bancas se vaciaran inmediatamente, generando tensión en el terreno. El árbitro principal, Joe McCarthy, actuó con firmeza y expulsó a Robles de forma inmediata.
A pesar de la intervención de sus compañeros, Robles intentó encarar al lanzador, haciendo señas y avanzando hacia él, pero fue contenido por otros jugadores. La escena se tornó aún más tensa cuando, al abandonar el terreno, el pelotero arrojó una cava del equipo al campo en señal de protesta y frustración, visiblemente molesto por lo que consideró un patrón de lanzamientos peligrosos en su contra, ya que, según versiones del entorno del equipo, este sería el tercer incidente similar en una semana.
Este acto podría tener consecuencias más allá de la expulsión, ya que la organización de los Mariners podría reconsiderar su reincorporación al equipo de Grandes Ligas esta temporada. Robles, quien estaba en la fase final de su recuperación, ahora enfrenta no solo el reto físico de volver al terreno, sino también una posible sanción disciplinaria.
Hasta el momento, ni Robles ni la gerencia de los Seattle Mariners han emitido declaraciones oficiales sobre el incidente.