Honolulu, Hawái — Shohei Ohtani, la superestrella de los Dodgers de Los Ángeles y una de las figuras más influyentes del béisbol mundial, ha sido demandado junto a su agente, Nez Balelo, por presunta interferencia indebida en un proyecto inmobiliario de lujo en la costa de Hapuna, Hawái. La demanda, presentada ante el Tribunal de Circuito de Hawái, asciende a 240 millones de dólares y ha generado gran repercusión tanto en círculos legales como deportivos.
La denuncia fue interpuesta por el desarrollador Kevin J. Hayes Sr. y la corredora de bienes raíces Tomoko Matsumoto, quienes aseguran haber dedicado más de una década al desarrollo del complejo The Vista at Mauna Kea Resort, destinado a compradores de alto poder adquisitivo, especialmente de Japón y Estados Unidos.
Según los demandantes, en 2023 invitaron a Ohtani a participar como imagen promocional y primer residente del proyecto, firmando un contrato con el objetivo de impulsar las ventas a través de su prestigio internacional. No obstante, alegan que, tras su incorporación, el jugador y su agente comenzaron a ejercer presión sobre Kingsbarn Realty Capital, socio financiero del desarrollo, exigiendo modificaciones contractuales bajo amenaza de retirar su apoyo.
Esta situación, afirman Hayes y Matsumoto, derivó en su exclusión del proyecto, con la consecuente pérdida de honorarios, comisiones y ganancias futuras que calculan en 240 millones de dólares. En la demanda se acusa a Ohtani y Balelo de interferencia ilícita en relaciones contractuales y enriquecimiento injusto, al considerar que utilizaron la fama del jugador para desestabilizar y redireccionar el negocio a su favor.
Parte del argumento legal se sustenta en el uso del nombre e imagen del jugador en campañas de marketing. En material promocional de 2024, Ohtani aparece destacando a Hawái como su “paraíso” y anunciando su intención de construir allí su residencia de invierno, lo que, según los demandantes, aumentó significativamente el valor de marca del proyecto.
Si bien este proceso legal es independiente, se da en un contexto reciente de controversias alrededor del entorno cercano del jugador. En 2024, su exintérprete, Ippei Mizuhara, fue condenado a prisión federal tras admitir haber robado cerca de 17 millones de dólares de las cuentas de Ohtani para cubrir deudas de apuestas. Este hecho elevó la sensibilidad mediática sobre cualquier asunto legal que involucre al beisbolista o su círculo íntimo.
El caso se encuentra actualmente en su fase inicial, lo que implica un periodo de recopilación de pruebas, intercambio de documentos y declaraciones, además de la posibilidad de negociaciones extrajudiciales antes de un eventual juicio. Ni Ohtani ni su agente han ofrecido comentarios públicos hasta el momento.
En lo deportivo, el jugador japonés de 30 años continúa destacando en su segunda temporada con los Dodgers, equipo con el que firmó un contrato récord de 10 años y 700 millones de dólares. Fue figura clave en la Serie Mundial pasada y cuenta con un palmarés que incluye cinco participaciones en el Juego de Estrellas y tres premios MVP. Actualmente, batea para .284, con 42 cuadrangulares y 78 carreras impulsadas, liderando junto a su equipo la División Oeste de la Liga Nacional.
La gran incógnita es si este conflicto legal —por su magnitud financiera, las acusaciones de abuso de influencia y el uso de su imagen pública— podría tener repercusiones en su desempeño deportivo y en la gestión de su carrera fuera del diamante.