Santo Domingo. — El 9 de agosto no es una fecha cualquiera en la historia del atletismo dominicano. Hace exactamente un año, Marileidy Paulino tocó la gloria olímpica al conquistar el primer oro individual femenino en unos Juegos Olímpicos para la República Dominicana. Lo hizo con una actuación memorable en París, donde además estableció un récord olímpico en los 400 metros planos, sellando así su nombre entre las grandes del atletismo mundial.
Aquel viernes en el Stade de France, Paulino se convirtió en la primera mujer dominicana con tres medallas olímpicas en su historial. No solo cruzó la meta delante de la bareiní Salwa Eid Naser, sino que detuvo el cronómetro en 48.17 segundos, superando una marca que llevaba 28 años vigente, impuesta por la francesa Marie-José Pérec en Atlanta 1996. Su tiempo también la colocó como la cuarta mujer más rápida de todos los tiempos en la distancia.
“Era la medalla que necesitaba para completar un ciclo olímpico y es una medalla que el país necesitaba”, declaró Paulino en esa ocasión. Y vaya si tenía razón. Su hazaña marcó un antes y un después en el deporte femenino dominicano, y encendió una llama de inspiración para cientos de jóvenes que ven en ella un modelo a seguir.
Antes de coronarse en París, Paulino ya había demostrado su clase en Tokio 2020, donde ganó plata en los 400 metros el 6 de agosto de 2021, y oro en el relevo mixto 4×400 el 31 de julio del mismo año. La suma de estos logros la colocó por encima del mítico Félix Sánchez en cuanto a número de preseas olímpicas, aunque vale recordar que en la era dorada del «Súper Sánchez» no existía la modalidad del relevo mixto.
Lo de Paulino no es flor de un día. En 2024 se mantuvo invicta en su especialidad, y en este 2025 continúa demostrando por qué es la reina indiscutible de los 400 metros. El próximo 16 de agosto competirá en la sexta fecha de la Liga Diamante, donde busca sumar su cuarto título en ese prestigioso circuito de élite del atletismo mundial.
Nacida en Don Gregorio, Nizao, Marileidy Paulino representa mucho más que victorias deportivas. Su historia de superación, disciplina y constancia la ha convertido en una figura icónica del deporte latinoamericano. En cada paso sobre la pista, lleva consigo el sueño de una nación y la esperanza de nuevas generaciones.
“Creo que va a inspirar a muchos jóvenes que están en la precariedad: a través de mí se les van a abrir muchas puertas”, dijo en París. Y con cada zancada, esas puertas siguen abriéndose.
A un año de su histórica hazaña, Marileidy no solo celebra una medalla, sino el inicio de una era. Una era en la que las mujeres dominicanas, gracias a su ejemplo, saben que la cima del mundo también puede ser suya.