SEATTLE — Fiel a su reputación de mover las piezas antes de la Fecha Límite de Cambios, Jerry Dipoto volvió a encender el mercado. El presidente de operaciones de béisbol de los Marineros realizó el primer gran movimiento de esta temporada al adquirir al primera base Josh Naylor en un cambio con los Diamondbacks de Arizona.
Seattle envió a dos de sus principales prospectos —el zurdo Brandyn García (N°13 en el sistema según MLB Pipeline) y el derecho Ashton Izzi (N°16)— a cambio del toletero canadiense, quien se unirá al equipo este viernes por la noche en Anaheim.
Naylor, de 28 años, está en el último año de su contrato (US$10.9 millones) y se perfila como una incorporación clave para el tramo final de la temporada. En 93 juegos con Arizona, batea para .292 con 11 jonrones, 59 carreras impulsadas y un OPS de .807. Su producción ofensiva ha sido sólida, especialmente contra lanzadores derechos, frente a quienes registra un OPS de .883.
Con esta movida, Seattle busca reforzar una posición que ha sido una de las más débiles del equipo este año. Los Marineros han generado apenas 0.3 WAR en la inicial, cifra que los ubica en el fondo de las Grandes Ligas, de acuerdo con FanGraphs. En contraste, Naylor acumula un WAR de 1.4, empatado entre los 11 mejores de su posición.
El canadiense ocupará un rol principal en el corazón del orden ofensivo, complementando a figuras como Cal Raleigh, el dominicano Julio Rodríguez y el cubano Randy Arozarena. Naylor también ofrece una alternativa más estable en la primera base, donde Luke Raley y el colombiano Donovan Solano han compartido el rol sin mucho impacto.
En el otro lado del cambio, los D-backs parecen haber aceptado su posición en la tabla. A 5.5 juegos del Comodín de la Liga Nacional, el equipo se ha movido al modo vendedor, usando a Naylor como moneda de cambio. El club también podría desprenderse de otras piezas clave como el venezolano Eugenio Suárez y los lanzadores Merrill Kelly y Zac Gallen en los próximos días.
Para Seattle, la adquisición de Naylor es una declaración clara de intenciones: competir ahora. Aún quedan días en el mercado de cambios, pero Dipoto ya ha dado el primer golpe.