En una noche dominada por el pitcheo, Cal Raleigh se encargó de romper el silencio con un solo swing. El receptor ambidiestro de los Marineros de Seattle conectó su cuadrangular número 39 de la temporada —liderando las Grandes Ligas en ese departamento— y dio a su equipo una victoria por 1-0 sobre los Cerveceros de Milwaukee, cortando así la racha de 11 triunfos consecutivos de los visitantes.
Raleigh, quien no se volaba la barda desde el pasado 11 de julio frente a los Tigres de Detroit, volvió a lucirse con el poder que lo llevó a conquistar el Derby de Jonrones en el Juego de Estrellas. Esta vez, castigó una recta alta del derecho Nick Mears (1-3) en la séptima entrada, depositándola con autoridad sobre la barda del jardín derecho, suficiente para definir un duelo en el que el pitcheo fue el gran protagonista.
Logan Gilbert (3-3), abridor de Seattle, brilló desde la lomita. El derecho coqueteó con la perfección hasta la quinta entrada y terminó su labor con seis entradas y un tercio en blanco, permitiendo apenas dos hits y recetando diez ponches sin regalar boletos. Con solo 86 lanzamientos, dejó el montículo entre una merecida ovación del público en el T-Mobile Park.
La ofensiva de los Cerveceros fue completamente anulada, y su mejor oportunidad se esfumó sin concretarse. Jacob Misiorowski, por Milwaukee, también tuvo una actuación destacada al recetar siete ponches en tres entradas y dos tercios, con tres hits permitidos y una base por bolas.
El cerrador mexicano Andrés Muñoz se encargó de sellar la victoria con su salvamento número 22 de la campaña, consolidándose como una pieza clave del bullpen de los Marineros.
En el bateo latino, el venezolano Jackson Chourio se fue de 3-1 por Milwaukee. Por Seattle, el dominicano Julio Rodríguez bateó de 3-1, mientras que el cubano-mexicano Randy Arozarena también se fue de 3-1.
Con esta victoria, los Marineros se consolidan como una amenaza seria en la Liga Americana, mientras que los Cerveceros ven frustrada su histórica racha ganadora en un duelo que rozó la perfección y se decidió por un solo batazo.