A sus 39 años, con seis hijos —y un séptimo en camino—, Al Horford no tiene prisa por tomar una decisión sobre su futuro en la NBA. El veterano pívot dominicano, con 17 temporadas a sus espaldas, atraviesa un momento clave en su carrera: decidir si regresa una temporada más a las canchas o si, definitivamente, cuelga las zapatillas.
En medio de la incertidumbre, al menos cuatro franquicias de la liga han mostrado interés en contar con sus servicios para la campaña 2025-26, entre ellas los Golden State Warriors, Los Angeles Lakers, Milwaukee Bucks y los Atlanta Hawks, equipo con el que debutó en 2007 y donde jugó sus primeras nueve temporadas.
Según reportes recientes de CBS Sports y declaraciones del insider de ESPN, Marc Spears, Horford no tiene apuro por firmar contrato. La decisión, asegura su entorno, no es solo profesional, sino también profundamente personal. Vive entre Boston y Atlanta, y valora especialmente su rol de padre. La distancia de la familia podría ser determinante para rechazar destinos como San Francisco o Los Ángeles.
“Todavía está considerando retirarse”, señaló Spears. “Tiene un sexto hijo en camino, y estar lejos de su familia no va a ser una decisión fácil para él”.
Incluso su hijo mayor, Ian, de apenas 10 años, podría tener voz en la decisión. El niño ha acompañado a Horford en giras anteriores y, según fuentes cercanas, es un apasionado del baloncesto. “Puedo ver a Ian convenciendo a su padre de que siga jugando”, agregó Spears.
Golden State era el favorito para firmar al dominicano, e incluso se esperaba que cerraran el acuerdo la semana pasada. Pero Horford no firmó, y el silencio ha generado incertidumbre en la Bahía. El equipo busca reforzar su juego interior tras la eliminación en segunda ronda de los playoffs frente a Minnesota, en una serie marcada por la lesión de Stephen Curry.
“Es un campeón, un gran jugador”, dijo el propio Curry cuando se le preguntó sobre el posible fichaje. “Si todo eso sucede, hablaré de ello”
La otra opción fuerte es Milwaukee. Los Bucks han hecho espacio en su plantilla tras liberar a Damian Lillard para firmar al pívot Myles Turner, y están abiertos a sumar otra pieza veterana que complemente a Giannis Antetokounmpo en la pintura.
Pero el vínculo emocional más fuerte lo representa Atlanta. Además de ser la ciudad donde reside gran parte del año y el equipo que lo vio nacer en la liga, los Hawks están armando una plantilla competitiva con la llegada de Kristaps Porziņģis, Nickeil Alexander-Walker y Luke Kennard. Con Trae Young y Jalen Johnson listos para liderar, Horford sería la voz experimentada en un vestuario con aspiraciones de playoffs.
Durante la temporada 2024-25, Horford promedió 9.0 puntos, 6.2 rebotes y 2.1 asistencias en más de 60 partidos. Aunque sus números han bajado, su presencia, liderazgo y experiencia en postemporada siguen siendo altamente valorados.
Después de 17 campañas, un anillo con Boston en 2024, cinco selecciones al All-Star y una carrera construida con constancia, carácter y profesionalismo, Horford se enfrenta ahora a una decisión que va más allá del baloncesto.
El reloj corre, pero Al Horford —como siempre— toma su tiempo. Y esta vez, quizás más que nunca, su corazón tendrá tanto peso como su talento.