Tribunal Europeo de Derechos Humanos da victoria parcial a Caster Semenya en caso sobre elegibilidad sexual

El tribunal dictaminó que la campeona olímpica no tuvo una audiencia justa en Suiza, lo que marca un giro en su larga batalla contra las reglas de World Athletics.

La atleta sudafricana Caster Semenya obtuvo una victoria parcial este jueves en su prolongada lucha legal contra las normas de elegibilidad por sexo impuestas por World Athletics. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), en una decisión histórica, dictaminó que Semenya no recibió una audiencia justa en el sistema judicial suizo, donde apelaba una sentencia previa en su contra.

La Gran Sala del tribunal, compuesta por 17 jueces, resolvió por mayoría de 15 votos contra 2 que la corredora vio vulnerados algunos de sus derechos fundamentales en el proceso judicial en Suiza. Esta resolución obliga a que su caso regrese al tribunal federal suizo en Lausana, abriendo la posibilidad de una nueva revisión legal que podría tener implicaciones para otras disciplinas deportivas con normativas similares.

El caso gira en torno a si las atletas con ciertas condiciones médicas —incluidos niveles naturalmente altos de testosterona y patrones cromosómicos típicamente masculinos— deben ser restringidas para competir en categorías femeninas. Estas regulaciones llevaron a que Semenya, dos veces campeona olímpica y triple campeona mundial en los 800 metros, quedara excluida de su prueba principal.

Pese al fallo favorable en materia de derechos procesales, el tribunal europeo desestimó otros aspectos del recurso presentado por Semenya. No obstante, el tribunal ordenó una compensación de 80.000 euros (aproximadamente 94.000 dólares) por costas y gastos legales.

Aunque la decisión no anula directamente las reglas actuales de World Athletics, sí representa un duro cuestionamiento al proceso mediante el cual fueron avaladas judicialmente. El caso será seguido de cerca por otros deportes que actualmente revisan sus propias políticas sobre la participación de atletas intersexuales o con diferencias del desarrollo sexual (DSD, por sus siglas en inglés).

Semenya, quien asistió personalmente a la lectura del fallo, ha insistido durante años en que desea competir sin ser forzada a alterar su biología mediante medicamentos o intervenciones médicas. Su lucha se ha convertido en un símbolo del debate global sobre inclusión, equidad y derechos humanos en el deporte.

La nueva etapa legal que se abre podría traer cambios significativos, no solo para la carrera de Semenya, sino para el marco regulatorio del atletismo mundial y la manera en que se define la competencia justa en el deporte femenino.

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