El mercado de fichajes de la NBA ha dado un giro inesperado con una jugada impactante de los Milwaukee Bucks: firmaron al pívot Myles Turner y, al mismo tiempo, cortaron a Damian Lillard, apenas una temporada después de haberlo adquirido como su gran apuesta.
Turner llega procedente de los Indiana Pacers con un contrato de cuatro años y 107 millones de dólares. Su fichaje representa una decisión estratégica para reforzar la defensa interior y abrir la cancha con un jugador capaz de proteger el aro y lanzar desde el perímetro. La pasada temporada, Turner promedió 15.6 puntos, 6.5 rebotes, 2 tapones por partido y una impresionante efectividad del 39.6% en triples.
Sin embargo, el movimiento que más ha llamado la atención es la decisión de cortar a Damian Lillard. El veterano base no jugará en toda la temporada 2025 por una rotura del tendón de Aquiles, y Milwaukee ha decidido aplicar la cláusula de “stretch provision” para dividir el resto de su contrato –113 millones de dólares– en cinco años, liberando así espacio salarial inmediato.
Esta maniobra ha generado reacciones encontradas. Por un lado, los Bucks optimizan su estructura financiera y apuntalan su defensa, pero por otro, se deshacen de un jugador que promedió 24.9 puntos y 7.1 asistencias en 58 partidos antes de la lesión, y cuya conexión con Giannis Antetokounmpo parecía clave para el proyecto.
La plantilla ahora queda en manos jóvenes en la posición de base, con Kevin Porter Jr., Jamaree Bouyea y el novato Mark Sears como posibles titulares. A este cambio se suman otros movimientos: la renovación de Bobby Portis, la llegada de Gary Harris, Gary Trent Jr. y Jericho Sims, y el traspaso de Pat Connaughton a Oklahoma City por Vasilije Micić.
Milwaukee está apostando fuerte por construir alrededor de Giannis con piezas defensivas y tiro exterior, aun si eso implica despedirse de una estrella como Lillard. El tiempo dirá si esta reestructuración da resultados o si abre la puerta a más cambios drásticos.
Con la agencia libre aún activa y varios equipos mostrando interés en Damian Lillard una vez se recupere, lo único seguro es que esta novela apenas comienza.