Víctor Wembanyama, el fenómeno de 21 años y la primera elección del draft de la NBA en 2023, se ha visto obligado a ausentarse del resto de la temporada debido a una rara condición médica: trombosis venosa profunda. La lesión fue diagnosticada después del reciente All-Star Weekend y ha dejado al mundo del baloncesto en estado de shock, dada la naturaleza inusual y seria de este percance, especialmente en un atleta tan joven.
La trombosis venosa profunda (TVP) es la formación de un coágulo de sangre en una vena profunda, que en el caso de Wembanyama, ocurrió en la parte alta del brazo, una zona donde este tipo de lesiones son extremadamente raras. Según el doctor y especialista en medicina deportiva, Hythem Shadid, solo un 10 % de los casos de trombosis venosa se registran en esta área del cuerpo. Además, la TVP en deportistas jóvenes es aún más anómala, lo que hace que el caso de Wembanyama sea particularmente peculiar.
Aunque la trombosis venosa suele estar relacionada con traumas o lesiones, también puede tener causas metabólicas. En el caso del jugador francés, quien no había experimentado problemas físicos significativos durante su primera temporada en la NBA, es difícil determinar una causa clara sin más información.
Para entender con precisión la ubicación del coágulo, se necesita un venograma, un procedimiento diagnóstico por imágenes que ayuda a determinar la extensión de la lesión. En general, el tratamiento inicial incluye el uso de anticoagulantes para evitar que el coágulo se desplace y llegue a los pulmones, lo cual podría causar complicaciones serias como embolias pulmonares.
En algunos casos más graves, el tratamiento puede requerir la extracción directa del coágulo a través de un dispositivo especializado que se inserta en la vena. Este procedimiento es utilizado solo cuando el coágulo es lo suficientemente grande como para representar un riesgo significativo para la salud del paciente.
La trombosis venosa profunda en personas jóvenes es extremadamente rara, y más aún en atletas de élite como Wembanyama, que cuenta con una altura de 2,23 metros y una impresionante carrera por delante. Aunque algunas personas de gran estatura pueden tener un nivel de tejido arterial que podría predisponerlos a ciertos problemas circulatorios, este tipo de condiciones son excepcionales en jugadores tan jóvenes.
Según el doctor Shadid, es crucial para los deportistas como Wembanyama, que reciben constantes golpes en el campo, tener un cuidado especial durante la recuperación para evitar complicaciones adicionales.
Aunque es una lesión rara, no es la primera vez que un jugador de la NBA enfrenta problemas relacionados con trombosis venosa. El exjugador Chris Bosh, dos veces campeón con los Miami Heat, tuvo que retirarse en 2017 después de sufrir varios episodios de coágulos en 2015 y 2016. Además, Brandon Ingram, actual jugador de los Toronto Raptors, perdió 19 partidos en la temporada 2018-2019 debido a una situación similar.
El caso de Wembanyama subraya lo impredecible y desafiante que puede ser la vida de los atletas profesionales, quienes deben enfrentarse a riesgos tanto dentro como fuera de la cancha. Aunque se trata de una lesión poco común, es esencial que Wembanyama reciba el tratamiento adecuado y el tiempo necesario para recuperarse. Su regreso a la cancha dependerá de cómo evolucione su salud, pero por ahora, el joven prodigio de los San Antonio Spurs deberá poner su carrera en espera para centrarse en su bienestar.