Desde el comienzo, el nivel de juego de ambos tenistas era altísimo, pero Sinner impuso su dominio con un estilo agresivo, jugando cerca de la línea de fondo. Aunque Zverev logró mantener la calma con un 81% de efectividad en su primer servicio en el primer set, sus 12 errores no forzados contrastaron con los 7 de Sinner. A pesar de ello, el alemán no pudo evitar una ruptura en el séptimo juego que permitió a Sinner llevarse el primer set por 6-3.
El segundo set fue más reñido y, a pesar de los esfuerzos de Zverev por recuperar el ritmo, la solidez de Sinner se reflejó nuevamente en el tie-break. Con el marcador empatado 4-4, una derecha de Sinner tocó la red y cayó muerta en el lado de Zverev, quien no pudo evitar el doble bote. El número uno del mundo se llevó el segundo set por 7-6(4), y aunque Zverev mostró signos de frustración al golpear su raqueta contra el suelo, el daño ya estaba hecho.
La tercera manga siguió el mismo guion, con Sinner dominando el intercambio de golpes y controlando el partido a su antojo. Con un 6-3 en el tercer set, el italiano selló su victoria, sumando 32 ganadores y 27 errores no forzados, mientras que Zverev, con 25 ‘winners’ y 45 fallos no forzados, luchaba contra los nervios y la precisión del tenista transalpino.
Con esta victoria, Sinner no solo logró su tercer Grand Slam, sino que también consiguió su segundo título consecutivo en Melbourne Park, habiendo ganado el año anterior contra Daniil Medvedev tras una histórica remontada. En septiembre de 2024, había conquistado su segundo Grand Slam al alzarse con el Abierto de Estados Unidos.
El italiano se convirtió en el octavo tenista en la historia en conseguir tres títulos de Grand Slam. A este selecto grupo se suman nombres como Jimmy Connors, Björn Borg, Stefan Edberg, Gustavo Kuerten, Roger Federer, Stan Wawrinka y Carlos Alcaraz. Además, igualó a leyendas del tenis como Novak Djokovic, Ivan Lendl y John McEnroe al lograr tres coronas consecutivas en pista dura, una hazaña solo superada por Federer con sus cinco títulos consecutivos en esta superficie.
Además, Sinner se convirtió en el primer jugador desde Rafael Nadal en Roland Garros 2005 y 2006 en defender con éxito su primer título de Grand Slam, lo que añade aún más brillo a su ya impresionante carrera.
Por su parte, Zverev sumó su tercera derrota en finales de Grand Slam, convirtiéndose en el séptimo jugador en la historia en perder sus tres primeras finales. A pesar de su lucha y su esfuerzo, Zverev no logró contener la intensidad de Sinner, quien mostró una solidez mental y física que le permitió completar el trabajo. A pesar de la derrota, Zverev sigue liderando el cara a cara con el número uno del mundo por 4-3.
El alemán, quien había llegado a la final tras un set de semifinales debido al retiro de Novak Djokovic, cerró un torneo con un balance de 13 derrotas y solo una victoria frente a los primeros cinco clasificados de la ATP, un dato que resalta las dificultades de Zverev para imponerse en los momentos cruciales de los torneos más importantes.
Antes de su victoria final, Sinner mostró su gran nivel al derrotar en rondas previas a tenistas como el chileno Nicolás Jarry, el australiano Tristan Schoolkate, el estadounidense Marcos Giron, el danés Holger Rune (13), el australiano Alex De Miñaur (8) y el estadounidense Ben Shelton (21), demostrando su capacidad para dominar en todas las fases del torneo.
Con este tercer título, Sinner continúa su meteórico ascenso en el tenis mundial, dejando claro que su futuro en el deporte será brillante y lleno de nuevos logros.