Caballero, Cotuí. Los pedalistas Juan Carlos del Rosario, de Asocipe, y Gabriella Tejada, representando al Team Xtremebike BH, se coronaron campeones en las categorías Open masculina y femenina, respectivamente, durante la décima edición de la Vuelta al Lago de ciclismo. Este emblemático evento de mountain bike, organizado por la empresa Calizamar, se llevó a cabo el pasado domingo en los espectaculares parajes de la provincia de Sánchez Ramírez.
Con un recorrido exigente de más de 100 kilómetros y una ascensión acumulada de 2,600 metros, la competición llevó a los participantes a través de icónicos paisajes, como la Presa de Hatillo, el Parque Nacional Aniana Vargas y las localidades de Caballero, Comedero y Hernando Alonzo. Este desafío no solo puso a prueba la resistencia y habilidad de los ciclistas, sino que también resaltó la riqueza natural de la región.
La Vuelta al Lago de ciclismo no es solo un evento deportivo, sino también una iniciativa con un fuerte componente social y ambiental. Bajo los lineamientos de Huella Verde, el evento busca minimizar su impacto ecológico, promoviendo la protección de la biodiversidad local y fomentando el turismo sostenible. Además, la totalidad de los fondos recaudados por concepto de inscripciones y patrocinios —un monto que en esta edición alcanzó los 235,000 pesos— fue donada al Hospicio San Vicente de Paúl. Esta organización sin fines de lucro brinda atención a adultos mayores en situación de vulnerabilidad en Santiago de los Caballeros.
En las distintas categorías, varios ciclistas se alzaron con victorias que merecen ser destacadas:
- Máster A1: Wandy Reyes (Trek Dominicana), quien igualó el tiempo del vencedor absoluto.
- Máster A2: Juan David Torres (KTM Gallo Pelón).
- Máster B: Randy Sánchez (Oddis Mecánica BMC).
- Máster C: Julio César Rufino (Ruffinos).
- Categorías e-Bike: Christian Pérez en Open y Rafael Abreu de Scott Bicicentro en Máster.
La décima edición de la Vuelta al Lago reafirma su posición como una de las competencias más importantes del ciclismo de montaña en la República Dominicana. Además de ser un desafío deportivo de alto nivel, representa un modelo de cómo los eventos deportivos pueden generar un impacto positivo en las comunidades y el medio ambiente. Sin duda, una experiencia inolvidable para los participantes y un aporte significativo para la región de Sánchez Ramírez.