Victor Estrella

La Versión 58 del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.

La versión número 58 del Ceremonial del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano quedó grabada como una jornada llena de emociones, anécdotas inolvidables y reconocimientos que enaltecen el legado deportivo del país. Este domingo, en un auditorio colmado de exaltados, familiares y seguidores, once nuevos inmortales ingresaron al recinto, compuesto por nueve atletas y dos propulsores, quienes recibieron su lugar de honor en el deporte nacional.

La ceremonia inició con la inclusión del exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel, seguido por Geovanny Sibilia, Joel Ramírez, José A. Castillo, Cristian Cruz, Luis A. Montalvo, Fernando Hernández, Wendy Santana, Félix Díaz, Ana Villanueva y el emblemático tenista Víctor Estrella.

Para Estrella, el ingreso al Pabellón de la Fama tiene un matiz especial: su amor por el deporte nació como consecuencia de un castigo, según confesó. “No era fanático ni me gustaba ninguna disciplina hasta ese momento”, expresó entre risas, compartiendo una faceta poco conocida de su trayectoria.

El Comité Permanente del Pabellón no solo celebró las nuevas exaltaciones, sino que rindió homenaje a los inmortales que fallecieron en 2024 y recordó los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1974, que este año cumplen 50 años de su histórica celebración.

El momento cumbre llegó con la exaltación de Geovanny “Mayo” Sibilia y Cristian Cruz, dos figuras del voleibol nacional que marcaron un hito. Para ambos, la inmortalidad representó un acto de justicia hacia su disciplina, aunque reconocieron que aún faltan nombres por incluir.

Cristian Cruz, considerado uno de los mejores acomodadores del país, dedicó su reconocimiento a su padre, Miguel Beato Cruz, un destacado entrenador que, según expresó, merece un lugar en el Pabellón de la Fama. “Solo me queda pedirle a Dios que me dé la oportunidad de compartir la inmortalidad con mi padre antes de partir de este mundo. Hoy, el sueño de ambos se hace realidad”, declaró entre lágrimas.

Cruz, quien brilló en múltiples campeonatos con el club Bameso, resaltó la influencia de su padre en su carrera y en el desarrollo del voleibol nacional.

Por su parte, Sibilia, la primera mujer exaltada como propulsora del voleibol, expresó su gratitud por el reconocimiento. Con una trayectoria que la convierte en referente y “madre” de varias generaciones de estrellas del voleibol dominicano, destacó la importancia de continuar impulsando a esta disciplina. “Doy gracias porque el día al fin llegó. Aún faltan nombres por incluir del voleibol, ojalá ese siga siendo el rumbo”, manifestó en una entrevista exclusiva.

Sibilia se une al selecto grupo de mujeres inmortalizadas en el voleibol, siendo la primera desde Nuris Arias, exaltada en 2022.

La ceremonia de este año no solo celebró el pasado, sino que marcó un camino hacia el futuro con la inclusión de figuras destacadas y el reconocimiento de disciplinas que merecen mayor atención. El Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano continúa siendo un faro de inspiración para generaciones actuales y venideras.

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