A medida que nos acercamos al Juego 3 de las Finales Celtics-Mavs, aquí hay tres posibles ajustes que ambos equipos podrían considerar hacer:
Estrategia defensiva: Ambos equipos han demostrado competencia en la ofensiva, pero la defensa podría ser la clave para obtener ventaja. Los Celtics podrían considerar cambiar sus esquemas defensivos para contener la potente ofensiva de los Mavs, tal vez incorporando más equipos dobles sobre Luka Dončić o implementando una defensa de zona para alterar su ritmo. Por otro lado, los Mavs podrían centrarse en reforzar su defensa perimetral para limitar los tiros de tres puntos de los Celtics, lo que ha sido un factor importante en sus victorias.
Rotación de la zona de ataque: Teniendo en cuenta las lesiones y los enfrentamientos, ambos equipos podrían reevaluar sus rotaciones de la zona de ataque. Los Celtics podrían buscar darle más minutos a sus hombres grandes para controlar la pintura y asegurar los rebotes, especialmente considerando la fuerza de los Mavs en la zona de ataque. Por el contrario, los Mavs podrían experimentar con alineaciones de balón pequeño para explotar su velocidad y versatilidad ofensiva, lo que podría obligar a los Celtics a ajustar sus enfrentamientos defensivos.
Variabilidad ofensiva: Si bien ambos equipos han dependido en gran medida de sus jugadores estrella, diversificar sus estrategias ofensivas podría tomar a sus oponentes con la guardia baja. Los Celtics podrían enfatizar el movimiento del balón y el movimiento de los jugadores sin balón para crear miradas abiertas y explotar los desajustes defensivos. De manera similar, los Mavs podrían utilizar su profundidad y jugadores de rol de manera más efectiva, distribuyendo la carga anotadora y manteniendo a la defensa de los Celtics en vilo.
En última instancia, el tercer juego podría depender de qué equipo implemente con éxito estos ajustes y ejecute su plan de juego de manera efectiva.