El oscuro pasado de Michael Jordan
Más de treinta años después, ha quedado claro que, durante su carrera en el baloncesto, Michael Jordan había sido adicto compulsivo al juego.
Cuando Michael Jordan llegó a la NBA, el periodista deportivo de la cadena ‘CBS Sports’, Sam Quinn, contó que Jordan «durante los viajes, jugaba a las cartas con los periodistas Sam Smith y Lacy Banks, que escribían sobre los Bulls».
Pero los juegos de cartas no fue lo que metió a Michael Jordan en problemas, sino sus apuestas en los campos de golf y las pistas de baloncesto, algo que le puso en el punto de mira de la NBA.
Richard Esquinas, un viejo amigo y compañero de golf de Michael Jordan, escribió en su libro de 1993, ‘Michael y yo. Nuestra adicción al juego… Mi grito de ayuda’, que Jordan le debía la escalofriante suma de 1,25 millones de dólares por apuestas de golf.
En 2005, en una entrevista con Ed Bradley del programa ’60 minutos’ sobre su adicción al juego, Michael Jordan contó: «Me he metido en situaciones de las que no me quería ir y he llegado al límite. ¿Es eso una adicción? Sí, depende de cómo lo mires. Si estás dispuesto a poner en peligro tu sustento y tu familia, entonces sí».