Edinson Cavani debutó finalmente con la camiseta de Boca Juniors y de esta manera cumplió un sueño. Pero mas allá de su felicidad y la de todo el grupo por obtener la clasificación a cuartos de final de la Copa Libertadores, el delantero uruguayo fue muy autocrítico.
“Me sentí bien, la verdad que me sentí bien, por más que es normal que uno en el fútbol se empiece a aceitar jugando y yo hace casi tres meses que no jugaba un partido casi de arranque. Entrenar no es lo mismo y con mis compañeros tampoco había tenido la posibilidad de hacer fútbol juntos porque se trabajó otras cosas. Pero estoy contento, porque me sentí bien, porque el equipo más allá de que por momentos sufrimos, estuvo sólido, jugó bien en algunos pasajes, y lo importante es que se pueda seguir creciendo para lo que viene”.
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Cavani se machacó no haber podido convertir en esa jugada del complemento donde quedó cara a cara con el arco: “En un momento, cuando estaba terminado el partido y estábamos empatando, era necesario el gol porque nunca sabés lo que puede pasar en los penales y se te pasa por la cabeza esa jugada donde no la pude meter adentro. Ahora uno se olvida porque ya pasó y clasificamos”.
Al salir al campo de juego, observaba para todos los costados, casi como cayendo sobre lo que estaba viviendo: “La gente fue espectacular, uno se imaginaba algo así, pero una cosa es imaginarlo y otra vivirlo, se disfrutó mucho. Era consciente de lo que me jugaba y la responsabilidad que tenía”.
Rindió lo esperado, no es fácil hacerlo en un partido clave y con pocos días de conocimiento con sus compañeros, y los hinchas ya lo despidieron de pie, cuando Jorge Almirón decidió a los 71 minutos realizar el cambio para que ingresara Darío Benedetto.