El prospecto dominicano respondió a la presión con un doblete productor de dos carreras y ayudó a los Dodgers a vencer 8-2 a los Gigantes de San Francisco.
Josué De Paula difícilmente olvidará su primera noche en el Dodger Stadium.
El joven prospecto dominicano de 21 años respondió a lo grande en su debut como local, al convertirse en una de las figuras ofensivas de los Dodgers de Los Ángeles en la victoria 8-2 sobre los Gigantes de San Francisco.
De Paula, colocado como bateador designado y ascendido directamente desde Doble-A, mostró desde temprano la personalidad y el talento que llevaron a la organización a confiar en él para este tramo de la temporada.
En la quinta entrada llegó su primer momento especial de la noche. El zurdo abrió el episodio con un sencillo al jardín derecho, consiguiendo así su primer hit en el histórico escenario de Chávez Ravine.
Pero lo mejor estaba por llegar.
Con el marcador igualado 2-2 en el sexto episodio y dos outs en la pizarra, De Paula volvió al plato y respondió con autoridad. Conectó un doblete hacia la banda contraria que llevó una carrera al plato y devolvió a los Dodgers la ventaja.
La reacción del público fue inmediata. La ovación acompañó al dominicano mientras corría hacia la segunda base, consciente de que acababa de protagonizar uno de los momentos más importantes de sus primeros días en las Grandes Ligas.
Después del encuentro del viernes 18 de septiembre, De Paula conversó con los medios locales en una entrevista publicada por SportsNet LA y MLB.com, donde habló sobre las emociones que ha experimentado durante sus primeros partidos en las Mayores.
Lejos de ocultar los nervios propios de un escenario tan grande, el dominicano explicó que ha encontrado la manera de convertir esa adrenalina en concentración.
“Se sintió increíble poder hacer eso por el equipo y darnos la ventaja”, manifestó.
Y agregó: “Siento la adrenalina, pero sé cómo canalizarla y enfocarla. Estoy sumamente concentrado en el plato, pero al mismo tiempo sé cómo calmarme a mí mismo”.
Una mentalidad que parece ir más allá de su corta experiencia en el máximo nivel.
De Paula también protagonizó otro momento especial cuando regresó al dugout después de su actuación y descubrió que uno de los compañeros que se acercó a felicitarlo era nada menos que Shohei Ohtani.
El dominicano también ha comenzado a dejar su sello personal en Los Ángeles.
Durante sus primeros partidos ha utilizado diferentes canciones de entrada, entre ellas un tema de Meek Mill que dedicó a su padre al conectar su primer hit en Dodger Stadium.
Pero si algo ha dejado claro De Paula es que no pretende limitarse a su aporte ofensivo.
Ante los comentarios y dudas sobre sus habilidades defensivas en los jardines, el prospecto fue directo:
“Voy a callar a mucha gente con mi defensa muy pronto”.
Sus actuaciones también han comenzado a llamar la atención dentro del propio clubhouse de los Dodgers.
El dirigente Dave Roberts reconoció que el dominicano está dejando argumentos para ser considerado incluso para el roster de postemporada.
“Simplemente amo sus turnos al bate. Toma sus boletos, tiene poder cuando la bola está en la zona y sabe cómo conseguir un hit básico; juega de forma muy profesional”, destacó Roberts.
El elogio tiene un peso especial porque describe precisamente una de las características que más ha impresionado de De Paula: su capacidad para competir sin aparentar que el escenario le queda grande.
Mookie Betts, una de las principales figuras de los Dodgers y exjugador más valioso de la Liga Americana, también resaltó la personalidad del joven dominicano, quien combina un estilo tranquilo cuando está en el terreno con una actitud alegre dentro del clubhouse.
En apenas sus primeros pasos en las Grandes Ligas, De Paula ya está dejando algo más que números. Su bate, su personalidad y la seguridad con la que afronta los grandes momentos comienzan a convertirlo en uno de los jóvenes que más expectativas genera en Los Ángeles.
Y aquella noche en Dodger Stadium fue una muestra de lo que puede ofrecer cuando la adrenalina sube y el partido exige una respuesta