El Balón de Oro apareció cuando más lo necesitaba el campeón europeo y lideró el contundente triunfo 6-1 del conjunto parisino, mientras Ferran Torres firmó un triplete.
Ousmane Dembélé volvió a sonreír. El ganador del Balón de Oro encontró nuevamente su mejor versión y fue protagonista absoluto en la goleada 6-1 del Paris Saint-Germain sobre el Slovan Bratislava, en una noche de Champions League en la que el conjunto francés recuperó sensaciones y confianza.
Dembélé marcó dos goles, repartió dos asistencias y participó constantemente en el juego ofensivo del PSG. Además, sus primeros tantos de la temporada llegaron justo después de un complicado inicio en la Ligue 1, donde no había podido mostrar el nivel que lo llevó a conquistar el Balón de Oro.
El francés abrió el marcador en el minuto 17. Un disparo de Nuno Mendes se estrelló en el poste y Dembélé reaccionó rápidamente para recoger el rebote y enviar el balón al fondo de la red.
Apenas seis minutos después volvió a aparecer. Esta vez, el joven Dro Fernández, de apenas 18 años, encontró al atacante con un centro desde la derecha y Dembélé respondió con un certero cabezazo para colocar el 2-0.
La noche apenas comenzaba.
Dembélé también se convirtió en asistente. En una de sus numerosas incursiones por el frente de ataque, habilitó a Ferran Torres, quien se internó en el área y definió con precisión para ampliar la ventaja parisina.
El extremo francés estuvo incluso cerca de completar una noche todavía más espectacular, pero un remate desde muy corta distancia terminó estrellándose contra el travesaño.
Si Dembélé fue la figura que despertó al PSG, Ferran Torres fue el encargado de ponerle cifras grandes a la victoria.
El delantero español marcó tres goles y elevó a cinco su cuenta personal desde su llegada al conjunto parisino procedente del Barcelona durante la pretemporada.
Su segundo tanto de la noche llegó poco después del descanso, cuando controló con calidad un pase de Maghnes Akliouche y, desde el borde del área, colocó el balón con una definición llena de precisión.
En el minuto 57 completó su triplete al aprovechar un córner ejecutado por Dembélé.
Slovan consiguió descontar poco después mediante Suleiman Camara, uno de los pocos aspectos positivos de un equipo que sufrió durante prácticamente todo el encuentro.
El PSG, sin embargo, no bajó el ritmo. Terminó acumulando 35 remates, 13 de ellos a puerta, en una demostración de superioridad absoluta.
Fabián Ruiz puso la guinda en los minutos finales, aprovechando un error defensivo del conjunto eslovaco para marcar el sexto gol.
La victoria representa mucho más que tres puntos para el PSG. El equipo de Luis Enrique había llegado al compromiso europeo en medio de dudas, después de cuatro partidos consecutivos sin ganar y tras recibir siete goles en ese tramo.
Dembélé tampoco atravesaba su mejor momento. Fue sustituido al descanso en el empate 2-2 frente al Rennes, quedó fuera de la convocatoria ante Lille y tuvo una participación discreta como suplente en la derrota 2-1 ante el Mónaco.
Pero ante el Slovan todo cambió.
Junto a Ferran Torres y Akliouche, Dembélé encontró espacios, desequilibró y volvió a ser ese futbolista capaz de convertir cada ataque en una amenaza.
Mientras Luis Enrique continúa buscando la fórmula ideal para reconstruir su ataque tras las salidas de Bradley Barcola y Gonçalo Ramos, el técnico recibió una señal alentadora: el Balón de Oro está de vuelta.
Y el PSG, después de una semana complicada, también parece haber recuperado el rumbo.