Jorge Subero Isa destaca el alcance del proyecto tras más de un año y medio de trabajo.

Gobierno somete proyecto para construir un nuevo estadio de Grandes Ligas en La Fe.

La iniciativa contempla una inversión público-privada, transforma más de 122,000 metros cuadrados y garantiza la continuidad del béisbol profesional mientras se levanta la nueva instalación.

El béisbol dominicano podría estar a las puertas de una de sus mayores transformaciones en décadas. El Poder Ejecutivo depositó este miércoles ante la Cámara de Diputados un proyecto de ley que busca hacer realidad la construcción de un nuevo estadio de béisbol con estándares de Grandes Ligas en el Ensanche La Fe.

La propuesta no se limita a levantar una nueva instalación deportiva. El proyecto plantea una transformación integral de una amplia zona de la capital mediante un modelo de inversión público-privada que combinaría deporte, desarrollo urbano, comercio, turismo y vivienda.

Para hacer posible la iniciativa, el Gobierno propone crear la Corporación Inmobiliaria para la Transformación del Ensanche La Fe (Citelf), una sociedad anónima de capital mixto que tendría bajo su responsabilidad el desarrollo, construcción y operación del nuevo estadio.

El proyecto contempla que el Estado dominicano, a través del Banco de Desarrollo y Exportaciones (Bandex), aporte a Citelf los terrenos donde actualmente funcionan el Estadio Quisqueya Juan Marichal, el Coliseo de Boxeo Carlos Teo Cruz y otras instalaciones públicas. A cambio, Bandex recibiría acciones de la sociedad.

Uno de los principales objetivos de la propuesta es dotar al país de una instalación capaz de recibir partidos oficiales de las Grandes Ligas, algo que actualmente no puede garantizar el Estadio Quisqueya Juan Marichal debido a sus condiciones e infraestructura.

La propuesta técnica contempla un estadio con capacidad estimada de entre 20,000 y 21,000 espectadores, equipado con tecnología y facilidades acordes con las exigencias actuales del béisbol profesional.

Pero el escenario no estaría reservado únicamente para el béisbol. La nueva instalación también podría acoger otras disciplinas deportivas, actividades recreativas, conciertos y eventos sociales.

La intención es que el estadio se convierta en el eje de un complejo mucho más amplio y genere ingresos que ayuden a sostener económicamente la inversión.

Los estudios realizados por la Comisión para el Estudio de un Nuevo Estadio de Béisbol (Coenebe) identificaron aproximadamente 122,394 metros cuadrados de terrenos estatales vinculados al proyecto.

De esa superficie, unos 41,818 metros cuadrados corresponden al actual Estadio Quisqueya Juan Marichal, mientras que más de 80,500 metros cuadrados pertenecen a Bandex.

Sobre esos terrenos se plantea desarrollar un plan maestro que podría incluir hoteles, plazas comerciales, viviendas, estacionamientos, áreas de servicios, espacios turísticos y nuevas vías internas.

También se contempla la creación de áreas verdes y otros espacios de dominio público municipal, con el propósito de que la transformación del Ensanche La Fe vaya más allá de la construcción de un estadio.

Uno de los puntos que más interesa al béisbol profesional dominicano es qué ocurrirá con el Estadio Quisqueya mientras se levanta la nueva instalación.

El proyecto establece que el Quisqueya deberá permanecer en funcionamiento durante el proceso de construcción, una medida destinada a garantizar la continuidad del campeonato de béisbol profesional dominicano y las operaciones de los equipos que utilizan el parque.

Cuando Citelf asuma formalmente la administración, tendrá que atender las necesidades operativas de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (Lidom) y de los equipos que utilizan el estadio durante la temporada.

De esta manera, la transición hacia el nuevo complejo no debería interrumpir la actividad de la pelota invernal.

El proyecto también contempla el futuro del Coliseo de Boxeo Carlos Teo Cruz.

El socio estratégico que resulte seleccionado tendrá la obligación de remodelar la instalación como parte del proyecto. El inmueble permanecerá como propiedad del Estado dominicano y, de acuerdo con la propuesta, no podrá utilizarse como garantía para obtener financiamiento.

La misma protección se establece para el nuevo estadio de béisbol, cuya propiedad deberá permanecer registrada a nombre del Estado.

Citelf, además, tendrá prohibido vender, transferir, donar o disponer del derecho de propiedad sobre ambas infraestructuras deportivas.

La iniciativa establece que el desarrollo del proyecto estará respaldado por capital privado. El socio estratégico deberá demostrar capacidad financiera para realizar una inversión mínima inicial, cuyo porcentaje será determinado posteriormente en los términos de referencia del proceso competitivo.

También tendrá que acreditar experiencia en el diseño y construcción de estadios bajo los estándares exigidos por MLB y presentar un modelo de negocio que garantice la sostenibilidad económica del complejo.

La administración general de Citelf estará en manos de un consejo de administración, mientras que la gestión operativa corresponderá principalmente a los inversionistas y gestores privados.

La iniciativa tiene como antecedente la comisión consultiva creada mediante el Decreto 306-25, del 6 de junio de 2025, posteriormente modificado por el Decreto 378-25, del 10 de julio del mismo año.

Ese organismo recibió la encomienda de estudiar la viabilidad de construir un estadio en terrenos estatales del Ensanche La Fe que pudiera recibir partidos oficiales de Grandes Ligas.

Después de consultas y estudios técnicos, jurídicos y financieros, la comisión recomendó desarrollar la obra junto al sector privado mediante una empresa de capital mixto.

Durante sus trabajos sostuvo más de 20 reuniones con especialistas, juristas, diseñadores, promotores y representantes de sectores vinculados al béisbol y al desarrollo urbano.

El consultor jurídico Jorge Subero Isa, al encabezar la entrega del proyecto, destacó que la iniciativa representa más de un año y medio de trabajo y la definió como una oportunidad genuina para impulsar el desarrollo del deporte dominicano.

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, también manifestó su respaldo y se comprometió a impulsar el conocimiento de la propuesta en el Congreso Nacional.

De aprobarse el proyecto y completarse posteriormente el proceso de selección del inversionista, el béisbol dominicano podría contar con una instalación diseñada desde cero para cumplir con los estándares del béisbol internacional.

La apuesta, sin embargo, va más allá de tener un estadio moderno. El objetivo es convertir el Ensanche La Fe en un nuevo polo deportivo, comercial y urbano, aprovechando terrenos que actualmente se encuentran subutilizados.

Por ahora, el proyecto apenas inicia su recorrido legislativo. Pero si logra superar el proceso congresual y posteriormente encuentra al socio estratégico adecuado, el país podría comenzar a escribir una nueva página en la historia de sus grandes escenarios deportivos.

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