El escolta sancristobalense se suma a un programa que busca acercar el deporte y nuevas oportunidades a jóvenes de comunidades de todo el país
El baloncesto dominicano tendrá a uno de sus jóvenes referentes asumiendo un nuevo reto, esta vez fuera de la cancha. Jassel Pérez, uno de los talentos emergentes de San Cristóbal y miembro de la Selección Nacional, será embajador deportivo de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), como parte de una iniciativa destinada a utilizar el deporte como vehículo de formación, disciplina y desarrollo integral de la juventud.
La incorporación del jugador se produce tras un acuerdo interinstitucional suscrito por EGEHID, el Ministerio de la Juventud y la Oficina Senatorial de San Cristóbal, mediante el cual las instituciones buscan ampliar las oportunidades deportivas para jóvenes de comunidades ubicadas en las zonas de influencia de las instalaciones hidroeléctricas.
El objetivo va mucho más allá de organizar actividades deportivas. La iniciativa pretende que los jóvenes encuentren en el deporte un espacio para crecer, desarrollar valores y construir nuevas oportunidades.
Y ahí entra Jassel Pérez.
El baloncestista participará en clínicas, charlas, entrenamientos, conversatorios y otras actividades dirigidas a clubes y comunidades. Su papel será servir como referente para una generación que busca abrirse camino a través del deporte.
Pérez, de 25 años, agradeció la oportunidad y asumió el compromiso de convertirse en un ejemplo para los jóvenes que sueñan con llegar lejos en el baloncesto y, sobre todo, con superar los obstáculos que aparecen en el camino.
Durante el acto, el administrador general de EGEHID, Rafael Salazar, destacó que el respaldo a la juventud forma parte de las prioridades de la institución.
Salazar recordó que EGEHID desarrolla programas de responsabilidad social que incluyen becas universitarias, capacitación y apoyo a asociaciones estudiantiles, y explicó que el nuevo acuerdo permitirá llevar ese compromiso también al terreno deportivo.
La presidenta del Consejo Directivo de EGEHID, Rosa Ysabel Ruiz, consideró que la alianza representa una oportunidad para unir esfuerzos en favor de la juventud y destacó la trayectoria de Pérez como un ejemplo de disciplina, constancia y superación personal.
Las actividades estarán coordinadas con el programa “Una Cancha para mi Barrio”, impulsado por el Ministerio de la Juventud, así como con iniciativas de la Oficina Senatorial de San Cristóbal.
La meta es clara: facilitar el acceso a espacios deportivos seguros y promover estilos de vida saludables entre los jóvenes.
El senador de San Cristóbal, Gustavo Lara, valoró positivamente el acuerdo y resaltó la historia de Pérez como un ejemplo de talento acompañado de sacrificio, disciplina y perseverancia.
Mientras tanto, el ministro de la Juventud, Carlos Valdez, destacó la importancia de que las instituciones trabajen juntas para llevar oportunidades deportivas a comunidades que todavía enfrentan limitaciones en materia de instalaciones y espacios adecuados para la práctica deportiva.
La elección de Pérez como embajador también tiene un componente simbólico. Se trata de un atleta nacido en San Cristóbal que ha logrado proyectarse más allá de su provincia y representar al país en escenarios internacionales.
Con 6 pies y 4 pulgadas de estatura, Jassel Pérez pertenece a la Selección Nacional de Baloncesto de la República Dominicana y ha construido una carrera que lo ha llevado a competir como refuerzo en ligas de Puerto Rico, España, Venezuela, Nicaragua y México.
Ahora tendrá una nueva cancha en la que jugar: la del trabajo con la juventud.
Su experiencia como atleta profesional y su historia de crecimiento pueden convertirse en una herramienta poderosa para transmitir a los jóvenes que el talento necesita disciplina, preparación y perseverancia para convertirse en resultados.
Para EGEHID, el Ministerio de la Juventud y la Oficina Senatorial de San Cristóbal, el acuerdo representa una apuesta por el deporte como instrumento de transformación social.
Para Jassel Pérez, representa la oportunidad de devolver parte de lo que el baloncesto le ha dado.
Y para los jóvenes que participen en estas actividades, quizá sea algo todavía más importante: la posibilidad de encontrarse con un referente que alguna vez también soñó con llegar lejos.