Brian Rolapp asegura que no existe, por ahora, un nuevo programa de regreso para los jugadores que abandonaron el circuito tradicional. Mientras tanto, LIV Golf prepara una versión reducida para 2027 y crecen las dudas sobre su futuro.
La guerra que desde 2022 divide al golf profesional está lejos de terminar. El PGA Tour no tiene previsto abrir nuevamente una vía especial para que las principales figuras de LIV Golf puedan regresar al circuito tradicional, pese a la incertidumbre que rodea el futuro de la competición respaldada por Arabia Saudita.
Brian Rolapp, director ejecutivo del PGA Tour, fue contundente este martes en Atlanta al referirse a la posibilidad de repetir el programa de regreso que permitió a algunos jugadores abandonar LIV y reincorporarse al circuito.
“Actualmente no hay planes para un programa de regreso de miembros como el que vieron a principios de este año”, afirmó Rolapp.
La postura supone un nuevo golpe para jugadores como Bryson DeChambeau y Jon Rahm, dos de los nombres más importantes que decidieron apostar por LIV Golf. Desde su nacimiento en 2022, el circuito revolucionó el panorama del golf al ofrecer contratos millonarios y competir directamente con el PGA Tour por las grandes figuras del deporte.
Ahora, sin embargo, el escenario ha cambiado.
Los organizadores de LIV Golf han prometido una nueva etapa para 2027, con un calendario más reducido, premios menores y nuevos inversores. La supervivencia del circuito se encuentra bajo presión después de la salida de sus principales inversores saudíes y de las dudas sobre la continuidad de algunos de sus jugadores.
En medio de ese panorama, DeChambeau dejó señales que alimentaron todavía más las especulaciones.
Después del torneo de Indianápolis, que cerró la temporada de LIV, el estadounidense aseguró sentirse “orgulloso” de lo que el circuito había conseguido y habló de “grandes ideas” para el futuro. Sin embargo, un día después publicó en Instagram varias fotografías de sus victorias en LIV acompañadas de un mensaje que llamó especialmente la atención: “Fue una buena racha”.
La frase abrió la puerta a todo tipo de interpretaciones sobre sus próximos pasos.
Mientras LIV intenta definir su futuro, el PGA Tour mantiene una postura firme. Los jugadores que abandonaron el circuito tradicional no pueden participar en sus torneos mientras mantengan vínculos contractuales con LIV.
Brooks Koepka fue uno de los casos excepcionales. El ganador de cinco grandes aprovechó en enero una vía temporal para regresar, después de pagar las sanciones económicas correspondientes.
Pero esa puerta, según Rolapp, permanece cerrada para nuevos casos.
“Las reglas importan”, señaló el dirigente, defendiendo la necesidad de mantener una línea clara para todos los jugadores.
También explicó que cualquier golfista interesado en volver deberá demostrar que está completamente liberado de sus compromisos contractuales y de cualquier obligación relacionada con LIV Golf.
La batalla entre el PGA Tour y LIV Golf ha transformado el golf profesional y continúa generando interrogantes sobre el futuro del deporte.
Mientras LIV prepara su versión para 2027, el PGA Tour apuesta por mantener sus normas y evitar un nuevo programa general de regreso. Las estrellas que decidieron cambiar de circuito deberán, por ahora, afrontar las consecuencias de aquella decisión.
Y en un momento en el que LIV Golf intenta reinventarse, mensajes como el de DeChambeau no hacen más que aumentar la expectación.
El próximo capítulo de esta guerra todavía está por escribirse.