Jassel Pérez lideró a los Vaqueros con 25 puntos, mientras Renaldo Balkman fue elegido como el MVP de una serie que llegó hasta el séptimo partido.
Los Vaqueros de Bayamón volvieron a tocar el cielo del Baloncesto Superior Nacional de Puerto Rico. En una noche cargada de tensión, emoción y grandes jugadas, el conjunto defensor del título derrotó 81-74 a los Santeros de Aguada en el séptimo y decisivo partido de la Final Brava 2026 para conquistar el campeonato número 18 en la historia de la franquicia y completar el back-to-back ante su afición en el Coliseo Rubén Rodríguez.
La serie no pudo tener un desenlace más intenso. Después de seis encuentros marcados por cambios de ventaja y una batalla que se extendió hasta el límite, Bayamón y Aguada llegaron al último partido con todo en juego. Cuarenta minutos separaban a uno de los dos equipos de la gloria.
Y fueron los Vaqueros quienes respondieron en el momento decisivo.
Bayamón comenzó el partido con una marcha impresionante y tomó rápidamente ventaja de 7-0. Aguada reaccionó de la mano de Jacob Wiley, pero los locales mantuvieron el control y cerraron el primer parcial arriba 18-16.
El segundo período fue todavía más cerrado. Ambos equipos intercambiaron canastos y terminaron empatados 15-15, dejando el marcador 33-31 al llegar al descanso. La batalla también se libraba bajo los tableros, donde Bayamón dominaba los rebotes 23-17.
Pero la verdadera pelea apenas comenzaba.
Aguada salió con otra actitud después del medio tiempo y un triple de Manny Camper le dio a los Santeros su primera ventaja del encuentro, 36-35. A partir de ahí, el partido se convirtió en un constante intercambio de golpes. Ninguno de los dos equipos conseguía despegarse y el tercer parcial terminó igualado 24-24, con Bayamón conservando una mínima ventaja de 57-55.
Los últimos diez minutos fueron dignos de una final.
Con cinco minutos por jugar, el marcador estaba empatado 65-65. Un minuto más tarde, los Vaqueros apenas ganaban 67-66. La presión aumentaba con cada posesión y cualquier error podía cambiar el destino del campeonato.
Entonces aparecieron los hombres de experiencia.
Stephen Thompson Jr. y Renaldo Balkman conectaron triples consecutivos para darle oxígeno a Bayamón y colocar el marcador 73-68 con 2:43 por jugar. Parecía que los campeones comenzaban a tomar el control definitivo, pero Aguada se negó a rendirse.
Wiley anotó cuatro puntos consecutivos y redujo la diferencia a solo un punto, 73-72.
Con 56 segundos en el reloj, Gary Browne asumió la responsabilidad y convirtió una anotación de media distancia para colocar a Bayamón nuevamente arriba por tres, 75-72.
La siguiente posesión produjo una de las jugadas más importantes de la noche. Balkman hizo valer su experiencia defensiva y bloqueó un intento de Joel Soriano, devolviendo la posesión a los Vaqueros. Browne recibió falta y convirtió ambos tiros libres para ampliar la ventaja a 77-72 con apenas 28.3 segundos restantes.
Aguada volvió a encontrar una respuesta. Soriano capturó un rebote ofensivo y convirtió un donqueo que mantuvo con vida a los Santeros, pero Javier Mojica no falló desde la línea y puso el partido 79-74 con 19.7 segundos.
Ya no habría remontada.
Los Vaqueros controlaron los últimos segundos y Jassel Pérez se encargó de poner el punto final desde la línea de tiros libres. Cuando el reloj llegó a cero, el Coliseo Rubén Rodríguez estalló en celebración.
Bayamón era nuevamente campeón.
Pérez fue el máximo anotador de los Vaqueros con 25 puntos, incluyendo dos triples en cuatro intentos. Mojica aportó 13 unidades y Chris McCullough terminó con 12.
Pero la distinción de MVP de la Final fue para Renaldo Balkman, cuya veteranía volvió a pesar en el momento más importante. Balkman terminó con seis puntos y seis rebotes en apenas 13 minutos de acción, pero su impacto defensivo quedó reflejado en jugadas claves como el bloqueo sobre Soriano durante los últimos segundos.
Por Aguada, Soriano encabezó el ataque con 21 puntos y siete rebotes. Wiley agregó 14 tantos, mientras que el dominicano Rigoberto Mendoza, Manny Camper e Iván Gandía terminaron con 12, 12 y 11 puntos, respectivamente.
Los cuatro jugadores del cuadro regular de los Santeros alcanzaron cifras dobles, pero el problema estuvo en la producción del banco, que apenas aportó cuatro puntos.
Al final, la profundidad, la experiencia y la capacidad de Bayamón para responder bajo presión hicieron la diferencia.
Los Vaqueros sobrevivieron a una Final Brava que llegó hasta el último partido y, frente a su gente, levantaron nuevamente el trofeo del BSN. El campeón no cambió: Bayamón volvió a reinar en Puerto Rico.