Nueva York se apoyó en una defensa decisiva y en una sólida actuación de Nolan McLean para superar a San Diego en un cerrado duelo.
Los Mets de Nueva York encontraron en su defensa la fórmula para sacar adelante un partido que parecía complicarse desde temprano. Carson Benge y A.J. Ewing realizaron jugadas claves en el plato y el conjunto neoyorquino derrotó 2-1 a los Padres de San Diego la noche del lunes.
Benge, jardinero derecho, puso fuera a dos corredores de los Padres en el plato durante la primera entrada, en dos jugadas consecutivas que marcaron el rumbo del encuentro. Poco después, Ewing, otro de los novatos de los Mets, hizo lo propio desde el jardín izquierdo para completar una espectacular secuencia defensiva.
En el terreno ofensivo, Bo Bichette produjo la primera carrera de Nueva York con un sencillo en el primer episodio, mientras que el cubano Luis Robert Jr. agregó un elevado de sacrificio para colocar a los Mets arriba 2-0.
San Diego respondió en la segunda entrada. El dominicano Fernando Tatis Jr. conectó un elevado de sacrificio con las bases llenas para acercar a los Padres 2-1. Sin embargo, Ewing volvió a aparecer en un momento importante al retirar en el plato a Xander Bogaerts tras un sencillo de Jake Cronenworth.
Después de un comienzo complicado, Nolan McLean logró estabilizarse y completar seis entradas. El derecho permitió seis hits y otorgó cuatro bases por bolas. Llegó a tener a siete bateadores consecutivos embasándose y necesitó 45 lanzamientos para superar las dos primeras entradas, pero consiguió limitar el daño y mantener la ventaja de los Mets.
El bullpen también respondió. Jonathan Pintaro consiguió cuatro outs, mientras Nate Lavender retiró a los dos bateadores que enfrentó. Con Kodai Senga descansando, Daniel Duarte asumió la responsabilidad en la novena entrada y ponchó a dos para conseguir el tercer salvamento de su carrera y el segundo de la temporada.
Con este triunfo, los Mets mejoraron a 10 victorias en sus últimos 13 partidos y colocaron su récord en 57-69. El resultado tiene un valor especial para Nueva York, que ha encontrado un inesperado impulso después de la venta de jugadores realizada antes de la fecha límite de cambios.
Para los Padres, la derrota llegó en un momento delicado. San Diego había comenzado la jornada empatado con Filadelfia por los dos últimos puestos de clasificación a los playoffs de la Liga Nacional y llegaba con el mejor récord de las Grandes Ligas desde el 24 de julio, con marca de 17-5.
Pero esta vez, los Mets hicieron valer su defensa. En un partido decidido por apenas una carrera, los brazos de Benge y Ewing desde los jardines terminaron siendo tan importantes como los batazos que produjeron las dos carreras de Nueva York.