El nueve veces All-Star y ex MVP de la NBA anunció su retiro a los 37 años, poniendo fin a una de las carreras más explosivas y singulares de la historia del baloncesto.
Russell Westbrook ha decidido decir adiós al baloncesto profesional. A los 37 años, el histórico base anunció su retiro a través de un emotivo video narrado por el actor Michael B. Jordan, en el que repasó algunos de los momentos más importantes de una carrera que dejó una huella imborrable en la NBA.
En las imágenes, Westbrook observa los mejores recuerdos de su trayectoria mientras reflexiona sobre lo que vendrá después: la mentoría, su fundación y el deseo de inspirar a las nuevas generaciones. “A veces ni siquiera te das cuenta de que ya has visto el final. Tenías que estar ahí. Y ahora se acabó”, expresó en el video.
Y vaya carrera que deja atrás.
Westbrook fue elegido nueve veces para el Juego de Estrellas, nueve veces para el Mejor Quinteto de la NBA y conquistó el premio MVP en 2017. Además, fue dos veces máximo anotador de la liga y lideró la NBA en asistencias en tres ocasiones.
Pero si existe una palabra que define su legado, es triple-doble.
El base se convirtió en el líder histórico de la NBA en esta estadística y terminó su carrera con 209 triples-dobles, incluidos seis conseguidos durante su última temporada. Su capacidad para combinar puntos, rebotes y asistencias a un nivel extraordinario convirtió esa estadística en una parte inseparable de su identidad como jugador.
En los últimos años de su carrera también continuó escalando posiciones entre las grandes leyendas de la liga. Westbrook superó a Steve Nash y Mark Jackson para colocarse quinto en la clasificación histórica de asistencias y se convirtió en el primer base en alcanzar los 9.000 rebotes.
Sus números finales reflejan la magnitud de su trayectoria: 27.176 puntos, 9.025 rebotes y 10.351 asistencias. Solo él y LeBron James han conseguido superar los 25.000 puntos y las 10.000 asistencias en la historia de la NBA.
Hay un dato que inevitablemente aparece cuando se habla de Westbrook: nunca ganó un campeonato de la NBA.
Sin embargo, reducir su carrera a la ausencia de un anillo sería ignorar todo lo que consiguió. Westbrook fue uno de los jugadores más dominantes, intensos y competitivos de su generación. Su energía, agresividad y capacidad atlética marcaron una época y lo convirtieron en uno de los bases más reconocibles del baloncesto moderno.
Desde su explosión con Oklahoma City hasta sus diferentes etapas posteriores en la liga, Westbrook siempre jugó con una intensidad que parecía no tener límite. Sus actuaciones históricas, sus noches de triple-doble y su temporada de MVP en 2017 quedarán como parte de la memoria colectiva de la NBA.
Ahora comienza una nueva etapa.
Con una carrera que apunta inevitablemente al Salón de la Fama, Westbrook tendrá la oportunidad de dedicar más tiempo a la mentoría, a su fundación y a las nuevas generaciones que crecieron viéndolo competir.
El “Rey del triple-doble” se marcha de las canchas. Pero después de casi dos décadas dejando noches inolvidables, su nombre ya forma parte de la historia de la NBA.