Paul Skenes

¿Qué está pasando con Paul Skenes? Los números detrás de su declive reciente

El as de los Piratas atraviesa el tramo más complicado de su joven carrera, pero sus números cuentan una historia más compleja de lo que parece.

Paul Skenes llegó a las Grandes Ligas como una fuerza prácticamente imposible de detener. Su velocidad, su repertorio y la contundencia de sus actuaciones lo convirtieron rápidamente en uno de los lanzadores más dominantes del béisbol. Sin embargo, en este verano de 2026, el as de los Piratas de Pittsburgh está viviendo una realidad muy distinta.

Después de registrar dos temporadas consecutivas con una efectividad inferior a 2.00, Skenes tiene ahora un ERA de 3.88. También ha sufrido salidas más cortas, ha permitido más carreras y, sobre todo, ha visto cómo aumenta el número de batazos de poder en su contra.

El contraste es evidente. Pero detrás de ese 3.88 hay varios factores que ayudan a explicar por qué uno de los mejores brazos jóvenes de las Grandes Ligas está teniendo dificultades.

A primera vista, la efectividad de 3.88 y un WHIP de 1.12 parecen señales claras de un retroceso. Sin embargo, las métricas avanzadas de Statcast sugieren que no todo el problema está en la calidad de los lanzamientos de Skenes.

Su wOBA permitido es de .294, mientras que su wOBA esperado se sitúa en .274. Esa diferencia indica que los bateadores han conseguido producir más daño del que, de acuerdo con la calidad de los contactos, cabría esperar.

En otras palabras, hay una combinación de factores que va más allá del propio lanzador. Las bolas puestas en juego no siempre han terminado de la manera favorable para Skenes, y algunos problemas defensivos han contribuido a inflar sus números.

Pero hay algo que sí resulta difícil de ignorar.

Una de las principales armas de Skenes siempre ha sido su recta de tres dígitos. Su capacidad para lanzar con una velocidad extraordinaria le permitía dominar a los bateadores incluso cuando estos sabían qué lanzamiento podía venir.

En 2026, sin embargo, su recta ha perdido algo de velocidad.

Su promedio se encuentra alrededor de las 96.8 mph, por debajo de los niveles cercanos a 98.5-99.0 mph que acostumbraba mostrar en su mejor momento.

Puede parecer una diferencia pequeña, pero en las Grandes Ligas unas pocas millas por hora pueden cambiar completamente el resultado de un turno. Una recta ligeramente más lenta les da a los bateadores una fracción adicional de segundo para reaccionar, reconocer el lanzamiento y hacer contacto.

Para un pitcher cuyo dominio se construyó precisamente alrededor de la potencia de su repertorio, esa disminución merece atención.

Otro elemento importante está en el comportamiento de su sinker.

El lanzamiento, que anteriormente ayudaba a Skenes a generar contactos débiles y batazos por el suelo, no ha tenido el mismo impacto durante esta temporada. Los bateadores están consiguiendo mejores resultados contra él y, en lugar de provocar swings incómodos o roletazos, el lanzamiento está generando contactos de mayor peligro.

Cuando un pitcher pierde efectividad con uno de sus lanzamientos secundarios, la presión aumenta sobre el resto de su repertorio. En el caso de Skenes, eso puede hacer que los bateadores lleguen con mayor confianza a los turnos decisivos.

Si hay una estadística que refleja claramente el cambio, es la de los cuadrangulares.

Skenes ha permitido 14 jonrones en 134.2 entradas en 2026. Para ponerlo en perspectiva, permitió 10 en 133.0 entradas durante su temporada de 2024 y 11 en 187.2 entradas en 2025.

La diferencia es considerable.

Cuando los bateadores consiguen conectar contra Skenes esta temporada, lo están haciendo con mayor fuerza. Eso explica parte de los problemas que ha tenido para limitar el daño, especialmente en momentos en los que necesita cerrar los innings.

La evolución mensual de su efectividad muestra con claridad dónde se complicó la temporada.

Después de abril, Skenes mantuvo un ERA de 2.87 en mayo. En junio subió a 3.58, pero en julio llegó hasta 6.25, permitiendo 22 carreras limpias en apenas seis aperturas.

Ese último dato es especialmente llamativo para un lanzador acostumbrado a dominar a sus rivales.

Las salidas más cortas también han aumentado la presión sobre un bullpen de Pittsburgh que necesita recibir más entradas de su principal abridor.

La respuesta, al menos por ahora, no parece ser tan sencilla.

Skenes sigue siendo un lanzador de enorme talento y sus métricas avanzadas muestran que parte de su retroceso estadístico puede estar relacionado con factores que no dependen exclusivamente de él. Sin embargo, la pérdida de velocidad, la menor efectividad del sinker y el aumento de los jonrones son señales que el equipo debe vigilar.

Lo más importante será comprobar si se trata de una mala racha pasajera o si existe un problema mecánico, físico o de estrategia que esté afectando su repertorio.

Después de su salida del 31 de julio, el propio Skenes restó dramatismo a la situación.

“Ha sido un año un tanto peculiar. Pero podría ser mucho peor. Lo resolveremos. Voy a resolverlo. Pero podría ser mucho peor”.

Y quizá esa sea la mejor manera de describir el momento actual del as de Pittsburgh.

Paul Skenes no ha dejado de ser Paul Skenes. Pero, por primera vez desde que llegó a las Grandes Ligas, los rivales están encontrando grietas en uno de los brazos más dominantes de su generación.

Ahora queda la parte más interesante: ver cómo responde el joven as cuando llega el momento de cerrar esas grietas.

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