El exjugador de la NBA, con 11 temporadas de experiencia en el baloncesto masculino, formalizó su intención de competir en la liga femenina estadounidense y vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las normas de elegibilidad.
La WNBA tiene un nuevo foco de atención fuera de las canchas. Enes Kanter Freedom, quien disputó 11 temporadas en la NBA, anunció oficialmente su intención de participar en el Draft de la liga femenina de 2027, una decisión que promete alimentar el intenso debate que existe actualmente alrededor de las políticas de elegibilidad y la participación de atletas trans en el deporte femenino.
El excentro turco-estadounidense había adelantado días atrás su intención de presentar su candidatura. Este lunes dio un paso más y publicó en X un documento firmado en el que formaliza su solicitud para ser incluido entre las posibles jugadoras del Draft de 2027.
En la declaración, fechada el 6 de agosto, Kanter solicita a la oficina de la WNBA que reconozca oficialmente su inscripción y asegura cumplir con los requisitos establecidos en el convenio colectivo de la competición relacionados con la edad y la elegibilidad.
«He declarado oficialmente para el Draft de la WNBA de 2027«, escribió el exjugador, acompañando el mensaje con la etiqueta #LetFreedomPlay.
La decisión de Kanter no llega por casualidad. La WNBA se encuentra en medio de una discusión cada vez más intensa sobre quién puede competir en la liga y bajo qué condiciones.
La comisionada Cathy Engelbert reconoció recientemente que la competición está analizando el asunto y que se trabaja para garantizar tanto la integridad de la liga como una competencia justa.
El debate ha cobrado fuerza después de que las normas actuales de la WNBA establecieran que únicamente las mujeres pueden jugar en la competición, sin desarrollar de manera específica todos los aspectos relacionados con la identidad de género o el sexo asignado al nacer.
Kanter ha aprovechado precisamente ese escenario para presentar su candidatura y poner a prueba los límites de las reglas actuales.
El exjugador de la NBA no es la única figura vinculada al baloncesto masculino que ha planteado la posibilidad de jugar en la WNBA.
Royce White, también antiguo jugador de la NBA, ha expresado una intención similar. Sin embargo, Kanter se convirtió en el primero de los dos en presentar formalmente su documentación para el Draft.
La reacción de la liga será ahora uno de los principales puntos de interés. Más allá de si su candidatura llega a ser aceptada, el movimiento coloca nuevamente a la WNBA en el centro de una discusión que trasciende el baloncesto.
Kanter acompañó su anuncio con un vídeo en el que aparece utilizando una camiseta con el mensaje «Invest in Women. Pay Women. Hire Women», una frase asociada a una campaña que ha tenido amplia repercusión en redes sociales.
El gesto refuerza el carácter provocador de su iniciativa. Kanter ha construido durante los últimos años una imagen pública marcada por sus posiciones políticas y por su disposición a involucrarse en debates sociales, incluso cuando estos generan controversia.
Ahora lleva esa postura al terreno deportivo.
La WNBA deberá determinar qué ocurre con una candidatura que, independientemente de su desenlace, ya ha conseguido generar una conversación nacional sobre las reglas que definen quién puede competir en el baloncesto femenino.
Por el momento, la pelota está en el tejado de la liga.