Moisés David Torres Puig

Portero cubano deserta de su delegación antes del inicio de los Juegos Centroamericanos.

El portero de hockey sobre césped Moisés David Torres Puig abandonó este viernes la delegación cubana que participa en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, apenas unas horas antes de la ceremonia inaugural y sin haber disputado un solo partido en el torneo.

La salida del guardameta, natural de Las Tunas y considerado una de las principales promesas del hockey cubano, fue revelada por el periodista deportivo Yasel Porto, quien aseguró haber recibido un mensaje de audio del propio atleta y confirmado la información con fuentes cercanas a la delegación.

Según el relato, Torres Puig aprovechó un momento en el que la selección masculina observaba un partido del equipo femenino para ejecutar un plan cuidadosamente preparado. El joven fingió haber sufrido un golpe durante un entrenamiento y solicitó hielo para aliviar la supuesta lesión. Minutos después, indicó que iría a desechar el hielo en un recipiente ubicado en uno de los pasillos de la instalación deportiva.

Fue allí donde, de acuerdo con la versión difundida, otra persona lo esperaba con un cambio de ropa. Tras cambiarse, abandonó el recinto caminando sin levantar sospechas y abordó un vehículo solicitado mediante la aplicación Uber, alejándose definitivamente de la concentración cubana.

En un audio atribuido al deportista, Torres Puig confirmó su decisión.

«Tomé la decisión de quedarme aquí en República Dominicana y romper todo vínculo con la delegación cubana», expresó.

El guardameta también confesó que vivió momentos de gran tensión durante la ejecución del plan por el temor a ser descubierto, una situación que, según diversos testimonios, refleja el estricto control al que suelen estar sometidos los deportistas cubanos durante sus viajes internacionales.

La deserción representa un golpe deportivo para la selección masculina de hockey sobre césped de Cuba, que afrontará el torneo con un solo portero disponible, Ignacio Miguel Aroche O’Farrill. Hasta el momento, las autoridades deportivas cubanas no han informado si solicitarán un reemplazo ni si el jugador ha sido oficialmente dado de baja de la delegación.

Torres Puig no era un integrante cualquiera del equipo nacional. En abril de 2024 fue reconocido como el mejor guardameta del Campeonato Nacional de hockey sobre césped celebrado en Ciego de Ávila y, además, había recibido distinciones en su provincia de Las Tunas por su destacado rendimiento deportivo.

Paradójicamente, apenas días antes de viajar a Santo Domingo, su vivienda había sido incluida por las autoridades locales dentro de las llamadas «Casas Centroamericanas», una iniciativa que identifica los hogares de atletas convocados a eventos internacionales como símbolo de orgullo deportivo.

Su salida se convierte en la primera deserción conocida de la delegación cubana durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe, aunque se suma a una serie de abandonos registrados en los últimos meses por deportistas de la isla. Recientemente, varios integrantes del equipo nacional de canotaje también dejaron la concentración durante una competencia celebrada en Canadá, mientras que el hockey sobre césped ya había sufrido bajas similares durante los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 y en anteriores giras por Europa.

Como ha ocurrido en casos anteriores, las autoridades deportivas cubanas suelen catalogar este tipo de decisiones como actos de indisciplina o abandono de compromisos, mientras que numerosos atletas han señalado en distintas ocasiones que buscan mejores oportunidades profesionales y personales fuera de la isla.

La fuga de Torres Puig añade un nuevo capítulo a una realidad que desde hace años acompaña al deporte cubano: para algunos atletas, las competencias internacionales representan mucho más que una oportunidad de competir por medallas; también se convierten en la posibilidad de iniciar una nueva vida lejos de su país.

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