Juan Soto vuelve a preocupar a los Mets tras salir del juego por molestias en la pantorrilla.

Las alarmas volvieron a encenderse en los Mets de Nueva York. El dominicano Juan Soto abandonó el partido del viernes por la noche frente a los Dodgers de Los Ángeles debido a molestias en la pantorrilla izquierda, una situación que genera inquietud en el equipo mientras intenta dejar atrás una lesión que lo ha limitado en los últimos días.

Soto inició el encuentro como bateador designado, una decisión tomada por los Mets para reducir la carga física mientras continúa su proceso de recuperación. Sin embargo, tras completar dos apariciones al plato, fue sustituido al comenzar la parte baja de la sexta entrada, con el marcador igualado 1-1. En su lugar ingresó el también dominicano Jorge Polanco como bateador emergente.

Antes de abandonar el compromiso, Soto negoció dos bases por bolas frente al abridor japonés Roki Sasaki, sin registrar turno oficial al bate.

El estelar jardinero ya venía lidiando con esta molestia desde su regreso tras la pausa del Juego de Estrellas. De hecho, no vio acción en el encuentro del miércoles ante los Cerveceros de Milwaukee y, aprovechando el día libre del jueves, reapareció el viernes con la esperanza de seguir recuperando ritmo.

No es la primera vez que la lesión obliga a modificar sus planes. El pasado 16 de julio, durante el primer partido de los Mets después del receso, Soto también dejó el terreno en la octava entrada frente a los Filis de Filadelfia. Luego del descanso del día siguiente, volvió a la alineación durante el fin de semana, también desempeñándose exclusivamente como bateador designado.

Además, esta no ha sido la única complicación física que enfrenta en la temporada. En abril permaneció fuera de acción cerca de dos semanas y media debido a una distensión en la pantorrilla derecha.

Pese a estos inconvenientes, Soto continúa siendo una de las principales figuras ofensivas de Nueva York. Llegó al encuentro del viernes con promedio de bateo de .283, 21 cuadrangulares, 52 carreras impulsadas y un destacado OPS de .944.

Los Mets esperan ahora conocer la evolución del cinco veces All-Star, cuyo estado físico será seguido de cerca en los próximos días, especialmente en un momento clave de la temporada y con una exigente serie de 10 partidos consecutivos como locales.

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