Jasper Philipsen volvió a sonreír en el Tour de Francia. El velocista belga del Alpecin-Deceuninck se llevó este miércoles la victoria en la etapa 17 tras un impecable trabajo colectivo liderado por Mathieu van der Poel, mientras que Tadej Pogačar optó por una jornada sin riesgos para conservar el maillot amarillo a cuatro días del final de la competencia.
Philipsen cruzó la meta en Voiron por delante del suizo Mauro Schmid y del neerlandés Olav Kooij, consiguiendo así su primer triunfo en la presente edición de la ronda francesa. La victoria puso fin a una larga espera para el belga, quien reconoció haber atravesado semanas complicadas pese a llegar al Tour en uno de los mejores momentos de su carrera.
«Me preparé muy bien y creo que estaba en la mejor forma de mi vida, pero los primeros días fueron realmente duros. No encontraba las sensaciones que esperaba», confesó el corredor, agradeciendo especialmente el respaldo de sus compañeros durante los momentos de frustración.
El papel de Van der Poel volvió a ser determinante. El neerlandés controló los ataques en los kilómetros finales y dejó a Philipsen en una posición ideal para rematar el trabajo del Alpecin, que celebró una de sus victorias más importantes de esta edición.
Mientras la lucha por la etapa mantenía la emoción al frente de la carrera, Tadej Pogačar vivió una jornada mucho más tranquila. El esloveno evitó asumir riesgos y protegió sin sobresaltos su ventaja de poco más de cuatro minutos y medio sobre el belga Remco Evenepoel, vencedor de las dos etapas anteriores.
Con la montaña todavía por delante, el líder del UAE Team Emirates XRG continúa encaminado hacia su tercer Tour de Francia consecutivo y el quinto título de su carrera.
No todo fueron buenas noticias para el conjunto emiratí. El británico Adam Yates sufrió un día muy complicado, evidenció un notable desgaste físico y apenas consiguió finalizar dentro del tiempo reglamentario tras quedar visiblemente exhausto en los kilómetros finales.
En tanto, el mexicano Isaac del Toro continúa siendo una de las grandes revelaciones de la prueba y ocupa la tercera posición de la clasificación general, a 6 minutos y 51 segundos de Pogačar.
La etapa de 174.7 kilómetros entre Chambéry y Voiron representaba la última gran oportunidad para los especialistas en velocidad antes del ingreso definitivo a los Alpes, lo que provocó una intensa batalla desde los primeros kilómetros.
Los intentos de fuga fueron constantes. Van der Poel se mantuvo entre los protagonistas tras superar la Côte de Saint-Jean d’Arvey, mientras que Mads Pedersen animó la carrera con un ataque que revitalizó al grupo de escapados.
Más adelante se consolidó una fuga de alrededor de 30 corredores. Pedersen, Ben Healy, Michal Kwiatkowski, Felix Engelhardt, Ed Planckaert y Jasper Stuyven lograron abrir diferencias, hasta que este último decidió atacar en solitario a 26 kilómetros de la meta.
El experimentado belga resistió durante buena parte del recorrido, pero fue neutralizado cuando restaban menos de cuatro kilómetros. Fue entonces cuando apareció nuevamente Van der Poel para lanzar el sprint perfecto que permitió a Philipsen sellar la victoria.
El triunfo también reavivó la pelea por el maillot verde, premio que distingue al líder de la clasificación por puntos.
A falta de cuatro etapas para el cierre del Tour en París, Mads Pedersen continúa al frente con 452 puntos, aunque Philipsen redujo considerablemente la diferencia y ahora suma 445. Más atrás aparece el eritreo Biniam Girmay con 361 unidades, manteniéndose todavía con opciones matemáticas.
Fuera de la carretera, la Unión Ciclista Internacional respondió a las críticas surgidas tras los controles antidopaje realizados durante la madrugada del pasado domingo a Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard.
Las pruebas, efectuadas por la Agencia Internacional de Controles, despertaron a ambos corredores mientras descansaban. Horas después, Vingegaard sufrió una caída durante la etapa y se vio obligado a abandonar la competencia.
Ante la controversia, la UCI reconoció que este tipo de controles puede afectar el descanso y la recuperación de los ciclistas, aunque aclaró que se trata de una medida excepcional dentro de su programa de lucha contra el dopaje.
Con la alta montaña a punto de definir la carrera, el Tour de Francia entra en su recta final con Pogačar defendiendo el liderato, la batalla por el maillot verde completamente abierta y varias historias aún por escribirse antes del esperado desenlace en París.