Shohei Ohtani volvió a demostrar por qué es uno de los peloteros más extraordinarios que ha visto el béisbol. La superestrella de los Los Angeles Dodgers alcanzó este martes la marca de los 300 cuadrangulares en las Grandes Ligas, un hito que lo coloca entre los bateadores más rápidos en lograr esa cifra y que, una vez más, lo distingue por su capacidad única de dominar tanto con el bate como desde el montículo.
El histórico batazo llegó apenas iniciando el encuentro frente a los Colorado Rockies. Ohtani castigó un lanzamiento de Michael Lorenzen con un jonrón para abrir el juego, convirtiendo ese primer turno al bate en un momento inolvidable.
La hazaña llegó en el partido número 1,102 de su carrera como bateador, suficiente para convertirse en el quinto jugador más veloz en alcanzar los 300 jonrones en la historia de las Grandes Ligas. Solo Juan González, Ryan Howard, Ralph Kiner y Aaron Judge necesitaron menos encuentros para llegar a esa cifra. Además, el japonés pasó a integrar el grupo de apenas 18 jugadores activos con al menos 300 vuelacercas.
El cuadrangular también le permitió entrar en otro club exclusivo. Según datos de Sarah Langs, de MLB.com, Ohtani es apenas el segundo jugador en la historia, junto a Steve Finley, que conecta un jonrón para abrir un partido y, al mismo tiempo, alcanza con ese batazo el cuadrangular número 300 de su carrera.
A sus 31 años, el japonés continúa firmando otra temporada de élite. Mantiene una sólida línea ofensiva de .297 de promedio, .410 de porcentaje de embasarse y .546 de slugging, además de acumular 20 jonrones y 56 carreras impulsadas. También ha conectado al menos 20 cuadrangulares en siete temporadas desde su debut en las Mayores en 2018, incluyendo seis campañas consecutivas.
Los números de Ohtani como bateador siguen creciendo a un ritmo impresionante. En 1,121 partidos disputados suma 1,144 imparables, 300 jonrones, 725 carreras impulsadas y 171 bases robadas, con una línea ofensiva vitalicia de .283/.377/.579.
Su impacto, sin embargo, va mucho más allá del poder ofensivo. Con este nuevo logro se convirtió en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en registrar 300 cuadrangulares y al menos 100 bases robadas durante sus primeras nueve temporadas, una combinación de poder y velocidad que confirma su condición de fenómeno generacional.
Pero la singularidad de Ohtani también se refleja en el montículo. A lo largo de su carrera como lanzador acumula 765 ponches en 614.1 entradas de trabajo, una cifra que no tiene comparación entre los jugadores con al menos 300 jonrones.
El único nombre histórico que aparece relativamente cerca es Babe Ruth, quien terminó su carrera con 714 cuadrangulares y 501 ponches como lanzador. Ninguno de los otros jugadores que forman parte de ese exclusivo grupo alcanzó siquiera una docena de ponches desde la lomita.
Cada temporada, Shohei Ohtani encuentra una nueva forma de desafiar los límites del béisbol. Con 300 jonrones en su historial y una carrera que aún parece estar lejos de alcanzar su techo, el japonés continúa construyendo un legado que ya ocupa un lugar privilegiado entre los más grandes de todos los tiempos.