Colombia volvió a dar un paso firme en el Mundial 2026 y ya tiene el boleto en el bolsillo para los dieciseisavos de final.

Con una victoria sufrida pero valiosa por 1-0 ante la República Democrática del Congo en Guadalajara, la Selección Cafetera confirmó su clasificación en el Grupo K y ahora mira con confianza su último duelo de la fase, frente a Portugal.

El partido tuvo un ritmo intenso y una historia típica de torneo grande: paciencia, tensión y un rival que resistió hasta donde pudo. La RD Congo se sostuvo durante gran parte del encuentro gracias a una actuación enorme de su arquero Lionel Mpasi-Nzau, que frustró una y otra vez a los atacantes colombianos.

Pero cuando el reloj ya apretaba y el empate parecía sellado, apareció la fórmula que viene sosteniendo a Colombia en el torneo. A los 76 minutos, el lateral derecho Daniel Muñoz rompió el cerrojo africano con una definición oportuna tras una asistencia de lujo de Juan Fernando Quintero.

Ese gol no solo resolvió el partido, sino que también consolidó el momento del propio Muñoz, que ya había sido decisivo en el debut ante Uzbekistán. Con esta anotación, Colombia suma pleno de victorias y lidera su grupo con autoridad.

El equipo dirigido por Néstor Lorenzo mantuvo su estructura habitual y su apuesta por el control del balón, apoyado en la jerarquía de James Rodríguez y la velocidad constante de Luis Díaz. Sin embargo, la resistencia congoleña obligó a Colombia a trabajar cada metro del campo.

En el once titular colombiano destacaron figuras como Camilo Vargas en el arco, la solidez defensiva de Dávinson Sánchez y Jhon Lucumí, y el despliegue por bandas de Johan Mojica y Jhon Arias. En el mediocampo, Jefferson Lerma aportó equilibrio, mientras Gustavo Puerta ayudó a sostener la circulación del juego. En ataque, la movilidad de Luis Suárez y la presencia de Luis Díaz mantuvieron siempre en alerta a la defensa rival.

Por el lado de la República Democrática del Congo, el técnico Sébastien Desabre apostó por un bloque competitivo liderado por Chancel Mbemba y con armas ofensivas como Cédric Bakambu y Yoane Wissa, pero el equipo terminó cediendo ante la insistencia colombiana.

Con este resultado, Colombia ya piensa en su próximo reto: Portugal. Aunque ambos equipos ya están clasificados, el duelo servirá para definir posiciones dentro del grupo y posibles cruces en la siguiente fase.

La selección cafetera, mientras tanto, sigue enviando un mensaje claro en el Mundial: está sólida, sabe sufrir y, sobre todo, tiene jugadores capaces de aparecer cuando el partido más lo exige.

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