El poder de Junior Caminero volvió a convertirse en protagonista absoluto en las Grandes Ligas. En una noche en la que los Rays cayeron 12-5 ante los Reales de Kansas City, el antesalista dominicano dejó una de esas escenas que se quedan grabadas: un cuadrangular que terminó golpeando directamente las pasarelas del techo del Tropicana Field.
Fue su jonrón número 16 de la temporada 2026, un batazo solitario que trascendió el marcador y se convirtió en tema de conversación inmediata por su combinación de violencia, precisión y física pura.
El impacto fue tan limpio como demoledor: una velocidad de salida de 108.5 mph y un ángulo de lanzamiento de 38 grados, según los datos de Statcast. Esa mezcla produjo una parábola altísima, casi desafiante, que viajó alrededor de 415 pies antes de estrellarse contra el anillo “D”, la estructura inferior del domo.
En el jardín izquierdo, John Rave retrocedió con la mirada fija en el cielo, esperando una jugada rutinaria que nunca llegó. La pelota, sin embargo, encontró primero el metal del techo. Y ahí cambió todo: de acuerdo con las reglas locales del estadio, cualquier contacto con esa zona convierte la jugada automáticamente en jonrón.
El resultado fue inmediato: una ovación mezclada con sorpresa y la confirmación de otro batazo que se suma a la lista de los que “tocan el techo” en San Petersburgo. No es la primera vez que el Tropicana Field presencia este tipo de escenas, una tradición no escrita que en su momento también alimentaron leyendas como Edgar Martínez y David Ortiz.
El lanzamiento vino de parte de Beck Way, una recta de cuatro costuras a 95.7 mph que Caminero castigó en la zona alta del strike zone con una violencia descomunal.
Más allá del espectáculo puntual, el batazo también refleja el perfil cambiante del dominicano esta temporada. Caminero, que ha tenido un ángulo promedio de apenas 6.9 grados en 2026 —bastante bajo en términos de elevación—, contrasta con su campaña anterior, en la que registró 10.7 grados y terminó con 45 cuadrangulares. En otras palabras, no siempre está elevando la pelota… pero cuando lo hace, el resultado es devastador.
Las métricas avanzadas refuerzan esa impresión: una velocidad promedio de salida de 93.2 mph, un 51.5% de batazos duros (Hard-Hit rate) y un wRC+ de 133, números que lo colocan entre los bateadores más productivos de la liga.
En una temporada donde los Rays han tenido altibajos, Caminero sigue siendo una constante de poder puro, capaz de cambiar el ambiente de un estadio con un solo swing. Y esta vez, literalmente, lo hizo golpeando el techo.
| Clasificación de los ángulos de los batazos, según Statcast | ||
| Tipo de contacto | Rango de ángulo de lanzamiento | Probabilidad de jonrón |
| Roletazo (Ground Ball) | Menor de 10° | Nula o extremadamente baja |
| Línea (Line Drive) | 10° a 25° | Alta (si lleva suficiente velocidad de salida) |
| Elevado (Fly Ball) | 25° a 50° | Máxima (rango ideal para jonrones) |
| Pop-up de cuadro (Infield Fly) | Mayor de 50° | Nula (fácilmente atrapable) |