En una noche que ya queda marcada en la historia reciente de la Liga Nacional de Baloncesto, los Cañeros del Este firmaron una de sus victorias más contundentes de la temporada al aplastar 103-64 a los Titanes del Sur, resultado que no solo les aseguró el pase a semifinales, sino que además eliminó a los bicampeones del torneo.
El gran protagonista fue, sin discusión, Yeison Colomé, quien ofreció una exhibición ofensiva descomunal: 39 puntos con una eficiencia casi perfecta desde el perímetro, encestando 9 triples en 12 intentos. Su actuación fue de esas que cambian el ritmo de un partido desde el salto inicial y lo mantienen completamente bajo control.
Desde el primer cuarto, Colomé dejó claro que la noche era suya. Los Cañeros arrancaron con un demoledor 17-1 que rompió el partido temprano, y el escolta romanense ya sumaba 20 puntos antes de que terminara el período inicial. Su puntería fue quirúrgica: terminó ese tramo perfecto de campo y con 4 de 4 en triples, encendiendo por completo el Polideportivo Eleoncio Mercedes.
El dominio no se detuvo en el segundo cuarto. Con cada posesión, los Cañeros ampliaban la distancia y Colomé seguía castigando desde el perímetro hasta llegar a 30 puntos en apenas 20 minutos de juego. Al descanso, el marcador reflejaba un claro 53-34, con un equipo del Este totalmente en control.
Los Titanes intentaron reaccionar en el tercer cuarto, pero cada intento de acercarse encontraba respuesta inmediata. Colomé continuó marcando diferencias hasta alcanzar su séptimo triple del partido, mientras los Cañeros mantenían una ventaja cómoda que ya rozaba la definición.
El único susto llegó cuando el escolta sufrió una molestia en la pierna tras una jugada defensiva, obligándolo a retirarse momentáneamente. Sin embargo, el partido ya estaba prácticamente sentenciado. Y como si el guion necesitara un último capítulo, Colomé regresó en el tramo final para encestar dos triples consecutivos que terminaron de apagar cualquier esperanza rival.
Más allá del espectáculo individual, los Cañeros mostraron un juego colectivo sólido. El equipo tiró para un 58% de campo y un 52% desde la línea de tres, mientras que limitó a los Titanes a apenas un 35% en tiros generales y un pobre 26% desde el triple, evidenciando la diferencia de ritmo, energía y ejecución entre ambos conjuntos.
Con esta victoria, los Cañeros no solo avanzan con autoridad a semifinales, sino que lo hacen con una inyección de confianza enorme, liderados por un Colomé que, en una sola noche, recordó por qué es capaz de cambiar el rumbo de cualquier partido.