Orioles silencian a los Dodgers con joya de Trevor Rogers y triunfo 3-2 en una noche dramática.

Los Baltimore Orioles se llevaron una victoria de esas que se recuerdan por el pitcheo, la tensión y un cierre lleno de dramatismo. Con una actuación dominante de Trevor Rogers, quien rozó la perfección durante siete entradas, Baltimore derrotó 3-2 a los Los Angeles Dodgers en una noche que terminó con susto incluido en el noveno inning.

Rogers fue simplemente intocable durante gran parte del juego. El zurdo apenas permitió un hit en todo su trabajo, un sencillo de Tommy Edman en la quinta entrada, y mantuvo a raya a una de las alineaciones más peligrosas de las Grandes Ligas. Terminó con seis ponches, dos boletos y una victoria que refuerza su momento: segunda en sus últimas once aperturas.

Del otro lado, Yoshinobu Yamamoto también compitió, pero terminó pagando caro un par de momentos clave. El derecho de los Dodgers permitió tres carreras en seis entradas, suficiente para que Baltimore tomara el control del juego desde temprano.

Los Orioles golpearon primero en la segunda entrada con un rodado productor de Coby Mayo, y luego ampliaron la ventaja en la cuarta. Ahí apareció el batazo clave del juego: un doble de dos carreras de Blaze Alexander que puso el marcador 3-0 y silenció el estadio por momentos.

Baltimore también encontró contribuciones importantes de Samuel Basallo y Leody Taveras, ambos con dos imparables, en una ofensiva que supo hacer daño sin necesidad de grandes rallies.

Pero si algo tuvo este juego fue drama hasta el final.

En la novena entrada, Shohei Ohtani encendió la chispa con un jonrón que acercó a los Dodgers y encendió la esperanza de remontada. Luego, Los Ángeles volvió a apretar cuando una jugada defensiva abrió la puerta para que anotaran una carrera más, metiendo presión total en el cierre.

Aun así, Baltimore logró sobrevivir. Yennier Cano consiguió el último out para sellar el salvamento y asegurar una victoria trabajada, de esas que pesan en una temporada larga.

Los Dodgers incluso rozaron el empate en la última jugada, en un final caótico que pudo cambiarlo todo, pero los Orioles resistieron lo suficiente para salir con el triunfo.

Al final, Baltimore se llevó más que una victoria: se llevó una declaración. Un pitcheo dominante, batazos oportunos y sangre fría en el cierre para tumbar a uno de los equipos más poderosos de la liga.

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