Los Washington Nationals volvieron a sacar carácter en la carretera y firmaron una victoria emocionante por 4-3 sobre los Tampa Bay Rays, en un duelo decidido por el poder tardío de dos jóvenes que siguen encendiendo la temporada.
El gran golpe llegó en el momento menos esperado: en la novena entrada, Dylan Crews conectó un jonrón decisivo que silenció a la afición local y puso a Washington al frente en el cierre del partido. Antes, C.J. Abrams ya había encendido la ofensiva con otro cuadrangular solitario que mantuvo a los Nacionales en la pelea desde temprano.
El juego tuvo un ritmo cambiante desde el inicio. Tampa Bay abrió la pizarra con un elevado de sacrificio de Junior Caminero, pero Washington respondió rápido gracias al jonrón número 16 de Abrams en la temporada y un doble de Nasim Núñez, que dio vuelta momentánea al marcador.
Los Rays no tardaron en reaccionar: Chandler Simpson empujó la carrera del empate con un sencillo en la tercera entrada, dejando todo nivelado y preparando el terreno para un cierre tenso.
Desde el bullpen, los Nacionales encontraron estabilidad clave. Mitchell Parker lanzó 2 1/3 entradas sin permitir carreras, seguido por tres episodios sólidos de Brad Lord, que mantuvieron el juego bajo control en los momentos de mayor presión. Finalmente, Clayton Beeter se encargó del último out y consiguió su quinto salvamento, ponchando a Ben Williamson con la carrera del empate en base.
En el montículo por Washington, Cade Cavalli tuvo una salida complicada, pero logró limitar el daño a pesar de situaciones de alto riesgo, incluyendo dos primeras entradas con bases llenas. Del otro lado, Ian Seymour cargó con la derrota tras permitir tres carreras en siete hits.
Más allá del resultado, los Nacionales siguen mostrando una tendencia que ilusiona: buscan su sexta serie consecutiva ganada como visitantes, lo que igualaría un récord de la franquicia. Y con victorias como esta, el equipo no solo gana partidos, también gana confianza.