El receptor dominicano Rodolfo Durán se convirtió en la gran figura de la noche al conectar un jonrón solitario en los minutos finales que rompió el empate y le dio una valiosa victoria a los San Diego Padres sobre los Baltimore Orioles en un duelo cerrado hasta el último momento.

Durán aprovechó su oportunidad cuando más pesaba el partido. Sin buscar complicaciones, llegó al plato con una mentalidad sencilla: hacer buen contacto y poner la bola en juego. Sin embargo, ese enfoque terminó transformándose en el batazo decisivo de la noche.

“No estaba tratando de dar un jonrón. Solo quería poner la bola en juego y conseguir un buen contacto para embasarme, pero gracias a Dios salió el batazo grande en el momento que el equipo más lo necesitaba”, explicó tras el encuentro, aún con la emoción fresca de haber definido el juego.

Más allá del momento ofensivo, el receptor quisqueyano destacó la importancia de mantenerse siempre listo, incluso cuando las oportunidades no llegan con frecuencia. Su preparación constante, aseguró, es lo que le permite responder en escenarios de alta presión.

“Uno como pelotero profesional siempre tiene que estar listo para cuando el mánager te llame, no importa si juegas todos los días o una vez a la semana. Mi mentalidad es venir al estadio a trabajar duro y prepararme para aportar cuando llegue el momento”, añadió.

Durán también tuvo palabras de reconocimiento para el cuerpo de lanzadores de San Diego, destacando su labor para contener a una ofensiva exigente como la de Baltimore durante todo el encuentro.

“Conectar el jonrón se siente increíble, pero como receptor también disfruto ayudar a nuestros lanzadores a ejecutar el plan de juego. Mantener a una ofensiva como la de los Orioles fuera de balance es un gran reto”, comentó.

Al final, su batazo no solo cambió el marcador, sino que terminó definiendo una noche en la que los Padres encontraron en su receptor suplente al héroe inesperado.

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