Los Seattle Mariners continuaron su buen momento en la temporada al vencer 6-3 a los Baltimore Orioles, impulsados por un decisivo grand slam de Josh Naylor en una quinta entrada explosiva de cinco carreras.
El batazo de cuatro carreras de Josh Naylor llegó en un momento clave del juego y terminó de voltear un marcador que hasta ese instante favorecía a Baltimore. El impacto ofensivo del inicialista fue el punto de quiebre en una noche donde Seattle capitalizó al máximo sus oportunidades con corredores en base.
El ataque de los Mariners comenzó a tomar forma en esa quinta entrada cuando un elevado de sacrificio de Ryan Bliss igualó el partido 1-1. Poco después, un sencillo de Cole Young obligó la salida del lanzador novato Trey Gibson, y un boleto a Julio Rodríguez llenó las bases antes del estacazo de Naylor por el jardín derecho.
El venezolano Randy Arozarena volvió a ser pieza importante en la ofensiva de Seattle con tres imparables, consolidando la profundidad del lineup del equipo líder de la División Oeste de la Liga Americana, que ha ganado 10 de sus últimos 13 compromisos.
Por Baltimore, la ofensiva volvió a mostrar dificultades con corredores en posición anotadora, terminando de 9-1 en esas situaciones. Además, encadenan tres derrotas consecutivas, su primera mala racha desde mayo.
El abridor Emerson Hancock cumplió con una sólida actuación al permitir solo una carrera en cinco entradas, mientras que el relevista Andrés Muñoz cerró el encuentro sin complicaciones para asegurar la victoria.
Emerson Hancock (5-2) se llevó el triunfo, mientras que el debutante Trey Gibson cargó con la derrota tras permitir tres carreras en poco más de cuatro entradas.
En la recta final del juego, Baltimore intentó reaccionar con algunas jugadas de presión ofensiva, incluyendo una carrera anulada tras revisión de video, pero no logró recortar la diferencia de manera definitiva.
Con este resultado, Seattle reafirma su buen momento y sigue consolidándose como uno de los equipos más consistentes de la Liga Americana, mientras Baltimore continúa buscando respuestas para salir de su bache ofensivo.