Haití llegará a Santo Domingo 2026 con atletas de la diáspora tras perder su principal centro deportivo.

Santo Domingo. Haití participará en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con una delegación integrada en gran medida por atletas formados y residentes en el extranjero, una realidad marcada por la profunda crisis de seguridad que atraviesa el país y que ha destruido gran parte de su infraestructura deportiva.

La situación alcanzó un punto crítico el pasado 4 de febrero de 2026, cuando grupos armados incendiaron y destruyeron parcialmente el FIFA Goal Center de Croix-des-Bouquets, considerado durante décadas el principal centro de alto rendimiento del deporte haitiano. La instalación era la única de su tipo en el país y servía como base para la preparación de atletas de múltiples disciplinas.

La pérdida del complejo deportivo es una muestra más del deterioro institucional y social que afecta a Haití. Diversos informes señalan que entre el 70 % y el 90 % de Puerto Príncipe se encuentra bajo la influencia o control de grupos armados, una situación que ha hecho prácticamente imposible la organización de actividades deportivas de manera regular dentro del territorio nacional.

Ante este panorama, la mayoría de los deportistas haitianos que competirán en Santo Domingo 2026 desarrollan sus carreras fuera del país. Francia, Canadá, Estados Unidos y Brasil se han convertido en los principales centros de formación y preparación para los atletas que continúan representando a la nación caribeña en competencias internacionales.

Aunque las autoridades deportivas haitianas no han divulgado una lista definitiva de clasificados, debido a las dificultades logísticas y de desplazamiento que enfrentan muchos deportistas, la tendencia es evidente: la diáspora sostiene gran parte del deporte de alto rendimiento del país.

El fútbol refleja claramente esta realidad. En la selección haitiana clasificada para la Copa Mundial de la FIFA 2026, 25 de los 26 convocados juegan y residen en el extranjero. Solo uno de ellos, Woodensky Pierre, permanece actualmente en Haití.

A las dificultades derivadas de la violencia se sumaron recientemente problemas administrativos y diplomáticos. En mayo de 2026, una delegación haitiana que debía participar en una competencia preparatoria no pudo viajar después de que Colombia negara las visas a los integrantes del equipo. El incidente generó críticas en medios haitianos y puso de manifiesto los obstáculos adicionales que enfrentan los deportistas del país incluso cuando intentan competir fuera de sus fronteras.

Pese a todas las dificultades, Haití estará presente en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebrarán del 24 de julio al 8 de agosto en Santo Domingo.

La delegación competirá en disciplinas como atletismo, judo, natación, taekwondo, ciclismo y fútbol, con la esperanza de transformar la preparación adquirida en el extranjero en resultados deportivos.

Más allá de las medallas, la participación haitiana tendrá un profundo significado simbólico. Para muchos de sus atletas, competir en Santo Domingo representa la oportunidad de mantener vivo el vínculo con su país de origen y demostrar que, incluso en medio de una de las crisis más graves de su historia reciente, el deporte haitiano sigue encontrando formas de sobrevivir.

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