La Selección de fútbol de Brasil vive un momento de renovada ilusión. Este lunes se cumple un año desde que el técnico italiano Carlo Ancelotti asumió oficialmente el mando de la pentacampeona del mundo, y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) celebró la fecha destacando el crecimiento y la estabilidad que el entrenador le ha devuelto al equipo nacional.
“Un año después, seguimos juntos, más fuertes y unidos, y soñando en grande”, publicó la CBF en sus redes sociales, en un mensaje cargado de optimismo de cara al Mundial de 2026.
El organismo rector del fútbol brasileño aseguró además que el principal objetivo ahora es conquistar el ansiado sexto título mundial, una meta que la selección persigue desde Corea-Japón 2002, cuando levantó su quinta Copa del Mundo.
La confianza en el proyecto aumentó luego de que Ancelotti renovara recientemente su contrato hasta 2030, garantizando así continuidad para un proceso que busca devolver a Brasil a la cima del fútbol internacional.
En este primer año bajo la dirección del experimentado entrenador italiano, Brasil ha disputado diez partidos, con balance de cinco victorias, dos empates y tres derrotas, además de registrar 18 goles a favor y apenas ocho en contra.
Más allá de los números, la principal transformación ha sido la recuperación de la estabilidad futbolística y emocional de un equipo golpeado tras su eliminación en los cuartos de final del Mundial de Qatar 2022 ante Croacia.
Desde la salida de Tite, la Canarinha atravesó un período turbulento con varios cambios en el banquillo. Los interinos Ramon Menezes y Fernando Diniz, junto al breve paso de Dorival Júnior, no lograron consolidar una identidad competitiva ni resultados convincentes.
La llegada de Ancelotti marcó un punto de inflexión. El técnico no solo aseguró la clasificación al Mundial de 2026, sino que también fortaleció el sistema defensivo y devolvió credibilidad a una generación de jugadores que venía siendo fuertemente cuestionada.
La convocatoria anunciada la semana pasada refleja la ambición brasileña. Entre los 26 seleccionados destacan figuras como Neymar, Vinícius Júnior y Raphinha, llamados a liderar a la Verdeamarela en la próxima Copa del Mundo.
El segundo año del ciclo de Ancelotti comenzará oficialmente este miércoles, cuando la selección se concentre en el centro de alto rendimiento de la CBF en Teresópolis para iniciar la fase final de preparación rumbo al torneo.
Brasil entrenará durante cuatro días antes de disputar el próximo domingo un amistoso ante Panamá en el estadio Maracaná, encuentro que servirá como despedida ante su afición antes del viaje a Nueva Jersey, ciudad en la que establecerá su base durante la fase de grupos del Mundial.
Con un proyecto sólido, figuras de talla internacional y la experiencia de uno de los entrenadores más exitosos del fútbol moderno, Brasil vuelve a creer que el sueño del hexacampeonato puede convertirse en realidad.